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Con diferentes actividades, Río Tercero recordará este sábado 3 de noviembre al peor día de su historia

Ciudad 01/11/2018 Por
Este sábado se cumplirán 23 años de la voladura de la Fábrica Militar, industria madre de la comunidad. Se realizará un minuto de silencio, una misa en el Paseo del Milagro y una movilización en horas de la mañana. Por la tarde, como es habitual, en la Plazoleta de la Evocación, los familiares de las víctimas fatales depositarán una ofrenda floral...
Flores

Este sábado se cumplirán 23 años de la voladura de la Fábrica Militar Río Tercero, hecho determinado por la Justicia en un proceso oral y público como "intencional y planificado" para borrar pruebas del faltante de armas en contexto del contrabando de material bélico a Croacia y Ecuador.

Como desde hace ya casi un cuarto de siglo, no será una jornada más para los riotercerenses. Aquel viernes 3 de noviembre de 1995, quedó definitivamente marcado en el almanaque de la ciudad como el peor día de su historia.

Minuto de silencio y misa 

Desde el municipio se informó sobre las actividades de esa jornada. A las 8.15 es la convocatoria en el Paseo del Milagro (junto al lugar en donde se produjeron la segunda y tercera explosión) y a las 8.55 se realizará el tradicional minuto de silencio. Luego se iniciará la misa.

Dicha actividad es convocada por el municipio junto a la comisiones vecinales de Las Violetas y El Libertador.

A las 10, en tanto, se realizará la marcha, a la que adhiere el municipio, por la "Memoria Activa y la Justicia", partiendo de la intersección de Avenida General Savio y Esperanza.

Los ejes de la movilización

Los ejes de la movilización, anunciada en primera instancia por la Comisión de Damnificados, y luego convocando a todos los sectores, es en repudio a la reciente absolución del expresidente, Carlos Menem; por la el pago inmediato de las indemnizaciones, previstas por ley; y por la reactivación de la Fábrica Militar.

La ofrenda floral

Por la tarde, en tanto, como es habitual, los familiares acompañados por autoridades y vecinos depositarán una ofrenda floral en memoria de las víctimas fatales en la Plazoleta de la Evocación. 

23 años después

Todo comenzaba alrededor de las 9 de la mañana del 3 de noviembre de 1995, cuando estallaba la Planta de Cargas de la Fábrica Militar.

La detonación generaba una onda expansiva que se extendería a toda la ciudad. A las 9.15, se producía una segunda gran detonación y una tercera (algunos señalan que la más potente) a las 9.30, ambas en los depósitos de expedición y suministros, galpones sin ningún tipo de protección, pegados al sector poblado. 

Las segunda y tercera explosión, generarían, además, un verdadero bombardeo en la comunidad, que se encontraba estremecida por lo que sucedía. Miles de proyectiles y esquirlas volaban sobre la ciudad.

Serían siete las víctimas fatales: Aldo Aguirre, Romina Torres, Leonardo Solleveld, Laura Muñoz, Elena Rivas de Quiroga, Hoder Dalmasso y José Varela.

Se registraban más de 300 heridos y cuantiosos daños materiales, además del impacto emocional que aquel suceso, provocado exprofeso, produciría en la sociedad, cuyos efectos llegan hasta la actualidad.

El largo peregrinar de la Justicia

En un primer momento, se supuso que se había tratado de un accidente. Con los años, la Justicia, sumando indicios y testimonios que se aportaban, determinaría que se había tratado de un atentado. La querellante penal, Ana Elba Gritti, esposa del docente Hoder Dalmasso, recorrería pasillos judiciales, planteando sus primeras dudas e hipótesis: no se había tratado de un accidente. 

En 2011, el juez federal de Río Cuarto, Carlos Ochoa, recibía el pedido de los fiscales para que la causa fuera elevada a juicio oral y público. Estaban procesados cuatro exmilitares y el expresidente Carlos Menem.

El exmandatario, ante una apelación presentada en la Cámara Federal de Córdoba, era beneficiado con una falta de mérito. La causa llegaría a juicio, de esa manera, solo con los cuatro exmilitares, dos de ellos que tenían, al momento de la voladura, cargos jerárquicos en la industria, y los otros dos, en la DGFM.

En 2014, 19 años después de lo sucedido, se desarrollaría el juicio oral y público en el Tribunal Oral Número 2 de Córdoba. Los exmilitares eran condenados por "estrago doloso agravado por la muerte de personas". Los jueces, concluirían, en sus fundamentos, que se había tratado de un hecho planificado e intencional.

Ana Gritti había fallecido en 2011. No podría, ella, como otros familiares de las víctimas fatales y muchos vecinos, asistir a y observar dicho proceso. Poco antes de su fallecimiento, en una entrevista, "Coca", como era conocida en la ciudad, señalaría: "Cuando la Justicia llega tarde, ya no es Justicia".

Luego de casi dos décadas, un tribunal cordobés, le otorgaba la razón tanto a ella, como a los convencidos de la hipótesis intencional, como el caso del exjefe de la Planta de Carga, Omar Gaviglio, que apenas sucedidos los estallidos rechazaría el convite de ser representado por abogados ofrecidos por el Gobierno.

Para ello, optaría por el abogado riotercerense Aukha Barbero. Con los años, además, sería clave su testimonio en la causa por el contrabando ilegal de armamentos, que se instruía en Buenos Aires.

Barbero, además, junto a los letrados Horacio Viqueira y Ricardo Monner Sans, representarían primero a Ana Gritti, y luego a sus hijas, que proseguirían como parte querellante, tras el fallecimiento de su madre.

Las pericias

En la instrucción de la causa, habían pasado tres jueces y un conjuez, además de los fiscales. Se habían realizado dos pericias, una en 1998 y otra en 2003.

En las mismas, ejecutadas en Serrezuela, al norte de la provincia, se demostraría que el trotyl no podía estallar por el efecto del fuego, plantado como hipótesis oficial en el comienzo, bajo tres presuntos iniciadores.

Aquellas hipótesis iniciales, eran: el efecto lupa de los rayos del sol, haciendo que tomara fuego la hojarasca en el interior; las chispas del escape del montacargas que operaba allí; a una colilla de un cigarrillo.

Los peritos, profesionales universitarios de Córdoba, luego de la prueba en 2003, en sus conclusiones, determinaban que si bien las condiciones en seguridad no eran las adecuadas, se habría necesitado otro elemento para que estallara el primer tambor que había tomado fuego y estallado luego.

Además, planteaban que las condiciones de la fábrica, por la falta de presupuesto y por la falta de seguridad, generaban el escenario adecuado para que se atentara contra la misma. 

"Aquel incendio solo fue una cortina de hubo para tapar el real origen de las explosiones", había manifestado tiempo antes el perito de parte de Gaviglio, Alfredo Hraste.

Aseguraba, además, que se había producido una explosión y una contra explosión. La intención: que los proyectiles volaran sobre la ciudad, y no hacia las planta químicas, ubicadas al oeste, lo que hubiera generado un desastre aún mayor.

Sustentaba aquella convicción, con dos cráteres fotografiados en el lugar, que sugestivamente habían sido tapados al poco tiempo del desastre.

En 2007, el conjuez de la causa, un abogado riocuartense elegido por sorteo, al anhibirse el primer magistrado, había determinado que se había tratado de un accidente, sobreseyendo a todos los procesados. A Menem, ni siquiera lo había citado a indagatoria.

Poco tiempo después, se conocería que había recurrido al sitio español Rincón del Vago, una web con monografías de la que tomaban apuntes los estudiantes, para desvirtuar la pericia de 2003, copiando y pegando en su fallo las propiedades del trotyl.

Además, también lo haría con la pericia contable, que determinaba que había existido un faltante de proyectiles en la industria.

Luego de ser citado por el Consejo de la Magistratura su fallo sería anulado.

A cargo de la causa, quedaría un juez subrogante que le otorgaría un nuevo impulso a la investigación, reprocesando a los imputados y citando a Carlos Menem.

El último juez instructor, como está señalado, Carlos Ochoa, mantendría los procesamientos.

Menem, procesado

En 2018, luego de una apelación presentada por la querella en la Cámara Nacional de Casación Penal, esta le solicitaría a la Cámara Federal de Córdoba, que revisara la situación de Menem. La misma, con otra composición, dejaría en firme el procesamiento dictado por Ochoa. Ese fallo, allanaría el camino para la posibilidad de un segundo juicio pero ya con Menem como acusado.

La causa por el contrabando de armas y la de Río Tercero, se instruyeron, la primera en Buenos Aires y la segunda, como está señalado, en Córdoba.

Menem, había sido condenado por una de las salas de Casación a siete años y medio de prisión. Su defensa apelaría ante la Corte Suprema. El máximo tribunal solicitaría que se revisara el fallo, y otra sala decidiría, recientemente, absolver al ahora senador.

Esa decisión, generó reprobación en todo el país, pero especialmente en Río Tercero. Precisamente, en la movilización del sábado, como está señalado, se repudiará la absolución del exmandatario, entre otros reclamos.

La última novedad en esta causa, llegó un día antes de que se cumplieran 23 años del atentado. El juez Federal, Ochoa, notificó a las partes, sobre la elevación a juicio, con el expresidente como imputado. 

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