Autovía entre Río Tercero y Almafuerte: nuestros padres y abuelos tenían razón

La habilitación de la autovía que une a las ciudades de Río Tercero y Almafuerte, en la que se realizan trabajos y aún resta la conclusión de la ciclovía que se incluye en la obra, genera la sensación de que ambas ciudades están más cerca que nunca…
Autovía Ruta 6

“En algún momento estarán unidas, con el tiempo eso va a pasar”, señalaban nuestros padres y abuelos.

Eran otros tiempos. Corría la década del setenta. Aún el puente de hierro cruzaba el río en Almafuerte y no existía un lago. En Río Tercero, en tanto, las industrias se encontraban en su apogeo.

Un antagonismo, sin sentido, entre los vecinos de ambas comunidades, se presentaba en aquel momento. Y los mayores, de una y otra comunidad, sugerían: “¿Para qué discutir?, si en el futuro van a estar unidas”.

Nuestros padres y abuelos tenían razón. 

Recorrer el tramo entre Río Tercero y Almafuerte, o viceversa, aunque no era extensa la distancia, era emprender un viaje, que demandaba su tiempo.

Líneas de colectivos, como las ya desaparecidas Los Obreros, El Águila o El Halcón, cubrían el trayecto.

Con los años, el espacio que separa a ambas comunidades, comenzó a cambiar. No solo serían campos con cultivos (que aún están), lo que se observaría.

La sensación es que la distancia se hizo más exigua. 

La llegada de la autovía y su habilitación, aunque aún restan detalles para que esté definitivamente concluida, hace que el recorrido, en tiempo, sea un paseo, no un viaje como sucedía hace algunas décadas.

Cuando esté construida la ciclovía, quienes lo deseen, inclusive podrán cubrir la distancia entre ambas comunidades en bicicleta. 

Hace algunos años se definió el límite entre ambas ciudades. El diferendo previo, hasta generó cortocircuitos entre los municipios.

Finalmente, un camino rural, a instancias de la Legislatura Provincial, que planteaba que no debían existir "zonas grises", se adoptó como la línea divisoria. 

Las discusiones quedarían en el pasado. Todos conformes.

En los noventa, cuando se creó el Ente Intermunicipal Ruta 6, encargado de mantener dicha vía de comunicación, la intención había sido colocar en el trayecto una de las cabinas de peaje.

En ambas comunidades rechazaron esa idea. En los municipios advertían que a las dos ciudades, era mucho más lo que las unía que aquello que las separaba.

Nuestros padres y abuelos tenían razón.

No era casual la intención de cobrar peaje en dicho tramo.

De la ruta provincial 6, que une al otrora conocido como "Cruce Piedras Moras", hoy convertido en una rotonda, con Cruz Alta, en el límite con la provincia de Santa Fe, si se tomaran estadísticas, se advertiría, con seguridad, que es el trayecto más transitado de esa ruta.

Almafuertenses viajan a diario a Río Tercero; riotercerenses viajan a diario a Almafuerte. Y se suman, quienes ascienden o descienden hacia o desde el Valle de Calamuchita.

Nuestros padres y abuelos tenían razón.

Los lazos comerciales, laborales, familiares y el Piedras Moras, generan un movimiento intenso entre ambas comunidades.

La llegada de la autovía, ahora lo cambió todo. O reforzó lo que señalaban nuestros padres y abuelos: “En algún momento estarán unidas, con el tiempo eso va a pasar”.

Si bien no se puede señalar que aquello se cumplió efectivamente, hoy no se está demasiado lejos de esa aseveración.

A ambas ciudades es más lo que las une, que aquello que las separa.

En conclusión, nuestros padres y abuelos tenían razón.



Fabián Menichetti

Locutor M.P 7724 - Periodista - Editor de Revista Tercer Río y Tercer Río Noticias. Director periodístico Mestiza Rock - Autor de los libros: Noviembre (1997) y Esquirlas de Noviembre (2011)

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