Independencia: no solo una fecha para celebrar, sino para reflexionar

Análisis 09/07/2017 Por
Celebramos porque se conmemora un nuevo aniversario de la declaración de la Independencia, pero ¿qué es la Independencia?, ¿es solo una declamación? ¿Cuándo una nación es realmente independiente? ¿Es momento de celebrar solamente, o también de reflexionar sobre el ayer y el hoy?
Manos Bandera Independencia

En 1816, los enviados de diferentes regiones, firmaron la declaración de la Independencia en Tucumán. Más allá de las celebraciones, también es importante reflexionar sobre dicho aniversario, con una serie de interrogantes: ¿Cuándo una nación es realmente independiente? ¿Lo es solamente por una declaración que fue firmada hace más de dos siglos? ¿Lo es solamente por los límites geográficos, dibujados en un mapa, que la establecen como un país soberano?

Un país es realmente independiente, cuando todos sus habitantes tienen acceso a la salud y a la educación, no solo aquellos que pueden pagarlos como una mercancía. Una nación es realmente independiente, cuando está asegurada la calidad de vida para todos sus habitantes y no solo cuando está asegurado el nivel de vida para algunos sectores de eso que llamamos “sociedad”. Una nación independiente, es cuando todos quienes están en condiciones de trabajar, pueden hacerlo, pero en una situación de dignidad, para vivir mejor, no como un atajo solo para sobrevivir. 

Una sociedad es realmente independiente, cuando los derechos consagrados en la Constitución Nacional, no son avasallados, ni por dictaduras o por gobiernos que llevan colocado el traje de democráticos. La independencia no es solo declamar en cada 9 de Julio que lo somos, cantando el himno bien fuerte, con una escarapela en el pecho, plausible desde lo simbólico, pero reprochable cuando esa independencia no se procura con las acciones del día a día y no solo las de los gobernantes.

Un país es realmente independiente, cuando logra liberarse de las cadenas que lo aprisionan, no solo de las exteriores, sino de las que están fronteras adentro. Un país no es solo independiente cuando ha logrado liberarse de la dominación externa, sino también de la interna, engendrada en ese poder, casi siempre oculto, que hace honor a aquello de que “ellos tienen la plata, nosotros a los traidores”.

En la Argentina, que hace 201 años, no era la Argentina, sino las Provincias Unidas del Río de la Plata, algunos de aquellos que soñaron con la Independencia de una futura nación, seguramente no todos, imaginaron una sociedad libre en su sentido más amplio. Hoy es una declamación, más futbolera y chauvinista, que una condición real, esa en donde se procure que en la sociedad no exista igualdad absoluta, pero sí, por lo menos, menos desigualdad entre quienes la componen. La inequidad, la que hace que unos pocos vivan bien, a expensas del resto que no la pasa tan bien, demuestra que de los hechos a la declamación, existe todavía un camino demasiado extenso. Por lamentable que sea, esos sueños, que estuvieron seguramente en la mente de algunos de los que firmaron aquella declaración en Tucumán, lejos aún están de cumplirse. Una nación independiente, no se hace solo con celebraciones sobre su pasado y su presente, sino, especialmente, con reflexiones sobre el hoy y el ayer, indagando en los “por qué” nos declamamos independientes, cuando muchos continúan esperando esa real independencia.

Mientras no se comprenda que la independencia no pasa solamente por simbolismos, que no está mal tenerlos, sino por actos que procuren una mejor calidad y un mejor nivel de vida para los habitantes, continuaremos estando en deuda con nuestra historia y, además, con nuestro presente y nuestro futuro. Menos hipocresías, egoísmos e individualismos, no estarían nada mal, cuando gritamos al mundo que somos “independientes”. Para que un país sea realmente independiente, no solo basta con que existan límites geográficos que lo posicionen como un territorio soberano. Es necesario que no existan límites mentales.

Fabián Menichetti

Editor Tercer Río Noticias

Fabián Menichetti

Locutor M.P 7724 - Periodista - Editor Tercer Río Noticias. Director periodístico Mestiza Rock - Autor de los libros: Noviembre (1997) y Esquirlas de Noviembre (2011)

Te puede interesar