Río Tercero cumple 106 años: un capataz, el fundador, una estancia, el tren y la llegada de sus industrias

Informes 08/09/2019 Por
Río Tercero, cuyos planos fueron aprobados un 9 de septiembre de 1913, celebra este lunes sus 106 años. Fue fundada por Modesto Acuña. Se conformó como pueblo con la llegada del ferrocarril. Se transformó en ciudad con el arribo de la estatal Fábrica Militar, a mediados del siglo 20 y el asentamiento de otras grandes industrias. Hoy es el principal centro urbano de la zona...
Modesto Ciudad

Eduviges Carmona, puede que para muchos riotercerenses no sea un nombre tan conocido. Para otros, que indagaron en la historia local, sí lo es. Era el capataz encargado de administrar los campos propiedad de Tristán Acuña, que vivía en la ciudad de Córdoba. Por entonces, la geografía regional, contaba con pocos asentamientos. Se pueden citar "Capilla de Rodríguez", que pasaría a llamarse Villa Ascasubi; o El Salto Norte, un caserío que fue ocultado en la década del setenta por el lago Piedras Moras. La mayoría de las poblaciones, tal como las conocemos hoy, aún no habían nacido.

Un hecho trágico sucedería en los campos de los Acuña. Carmona se dirigía a llevar hacienda hacia la zona de Calamuchita, cuando fue sorprendido -narra la historia- por un grupo de cuatreros. Lo asesinaron y dieron muerte también a su caballo. Ambos fueron enterrados en algún lugar de esta región. Corría el año 1889. Ante la necesidad de contar con alguien de confianza para cuidar y administrar sus propiedades, Tristán, decidió enviar a su hijo Modesto para que se hiciera cargo. 

Así fue que Modesto Acuña llegaría desde la comodidad de Córdoba a lo inhóspito de una región en donde había solo monte, cultivos dispersos y un torrentoso río, que en épocas de grandes lluvias, se tornaba infranqueable. Hizo construir un casco de una estancia, bautizándola con el nombre de "Media Luna". La denominación, respondía a la forma que toma el Ctalamochita (Tercero), aguas abajo. Luego traería a su familia, conformada por Zoila Torres, su esposa, y su única hija, Zoila Rosa.

La llegada del tren

Acuña, comenzó a organizar lo que sería un futuro pueblo. Algunos de los empleados de la estancia construían sus viviendas. Por entonces, la compañía inglesa que construía el ferrocarril, entre el epílogo del siglo 19 y el prólogo del 20, avanzaría con el tendido de dos ramales: el que uniría Rosario con Córdoba, pasando por Cruz Alta; y el que uniría a la capital provincial con Río Cuarto. Acuña, gestionaría que ambos pasaran por sus propiedades, donando parte de sus campos. Así se construyó el puente de hierro ("Puente Negro"), para que las formaciones pudieran sortear el río. Así, se instalaron, además, galpones de mantenimiento, entre otros servicios. Un nuevo pueblo comenzaba a gestarse.

Primer Tren
El tren traería desarrollo. La necesidad de diagramar un pueblo, era algo que urgía. Fue así que en 1912 se presentaron en la Provincia los planos bajo el título "Formación Pueblo Media Luna". Fueron aprobados un 9 de septiembre de 1913, pero con el nombre de su fundador, como se llamaba la estación. Es por ello que la población pasaría a denominarse oficialmente como "Pueblo Modesto Acuña". En 1918 la estación cambiaría de nombre y luego la comunidad, pasando a llamarse ambas "Río Tercero", denominación que permanecería para siempre. 

Imágenes del PasadoLa hija de Acuña, Zoila Rosa, se casaría con un joven de origen español, Pedro Marín Maroto. En 1915, dos años después de la fundación formal, Modesto contraería una neumonía falleciendo cuando la comunidad que había imaginado tenía apenas dos años. Pedro, su yerno, sería quien se haría cargo de administrar las propiedades. Ya la aldea inicial, por el ferrocarril, se había convertido en un pueblo, con personas y familias que llegaban desde diferentes lugares para asentarse definitivamente, ofreciendo sus servicios en el comercio y otros rubros para la nueva comunidad.

La llegada de la gran fábrica

Caminando hacia la mitad del siglo 20, el Estado había decidido impulsar la industria pesada. En Córdoba se analizaban diferentes lugares para que se radicara una Fábrica Militar. Entre los mismos no se encontraba Río Tercero. Maroto gestionaría que el Gobierno eligiera el pueblo fundado por su suegro, donando los campos para esa radicación. Pero se necesitaban otras 60 hectáreas.  El intendente de entonces, Victorio Abrile, que tenía diferencias políticas y personales con Maroto, dejaría de lado las rencillas de entre casa, y solicitaría un préstamo al jefe de la estación ferroviaria, firmando él y su secretario, Rafael Damicelli, como garantes. Con ese dinero se adquiriría ese terreno (el vértice que divide a los barrios Escuela y Cerino en la actualidad) y la industria finalmente se asentaría. En 1938 era colocada la piedra fundamental de la planta. Así comenzarían las obras para su instalación, siendo bautizada como Fábrica Militar de Munición y Artillería de Río Tercero.

Fábrica Militar Histórica1
Con los años, se crearía el polo químico de la planta, pasando a llamarse "Fábrica Militar Río Tercero". La gran industria, hizo que miles de familias llegaran a trabajar en la misma, en establecimientos satélites, comercios o servicios. Río Tercero en una década duplicaría su población. La llegada de Atanor, otra gran fábrica, y en los ochenta, Petroquímica, a lo que se sumaría la instalación en Embalse de la Central Nuclear, haría que se convirtiera en una de las ciudades más habitadas de Córdoba, llegando a ser, entre los setenta y los ochenta, según los censos nacionales, la quinta comunidad de la provincia.

Cientos de familias llegaban a Río Tercero, en donde se asentaban definitivamente. A ello se sumaba la colonia rural. La comunidad, mostraba varios perfiles productivos y económicos, algo que se presentaba como atractivo para quienes deseaban prosperar. Con la llegada del ferrocarril, de un caserío había pasado a ser un pueblo, y con la Fábrica Militar, de un pueblo pasaba a ser una ciudad.

La evolución poblacional

La evolución poblacional de Río Tercero, según los diferentes censos, tuvo picos importantes de crecimiento, desde los 20 que se estiman existían, antes de las fundación, en 1910, hasta unos 60 mil, que debería tener en la actualidad, si se consideran la cantidad de medidores residenciales activos de la cooperativa, tomando una media de 3 moradores por vivienda. No solo eso: debería considerarse el padrón electoral depurado, superior a los 43.500 en la última elección municipal. La franja poblacional, según el último censo, en 2010, para Tercero Arriba, de los niños y adolescentes hasta los 16 años, representaba el 25 % del total. Si se aplicara ese porcentaje, considerando el registro electoral, la ciudad debería tener hoy efectivamente esos pobladores.

Por alguna razón, el relevamiento de 2010, habría mostrado muchos menos habitantes de los que debería haber tenido la ciudad. Fueron 46.421 personas censadas. Un año después se realizaron elecciones en la ciudad. El padrón depurado mostraba 41.563 electores, incluidos los jóvenes de 16 años. Si apenas había transcurrido un año del censo nacional, ¿cómo era posible que los menores de esa edad, fueran solo 5.883 adolescentes y niños, restando lo que había arrojado el relevamiento nacional con el padrón electoral?

Más allá de ese detalle, que se develará, o no, en el próximo censo, existieron años, en donde la ciudad mostró un exponencial crecimiento. En 1940, Río Tercero tenía 3.500 habitantes. Era el momento de la radicación de la estatal Fábrica Militar. Una década después, en 1950, la población se había cuadriplicado, mostrando 14 mil personas; en 1960, 18.500; en 1970, 21.907; y otro salto demográfico importante se produciría en los '70, cuando el relevamiento poblacional mostraría que Río Tercero tenía, una década después, en 1980, 34.745 personas. El último incremento demográfico significativo, sería en los 10 años siguientes, llegando a los 42.657 en 1990. 

Evolución Río Tercero 1

Una historia que se escribe en la actualidad

Los vaivenes de la economía nacional, impactaron, para bien o para mal directamente en la realidad riotercerense. Pero esa es la historia que se está escribiendo en el periodo de los últimos 30 años. 

No son buenas épocas para la Argentina y tampoco lo son para la ciudad, que en otras décadas era considerada una "isla". Hace tiempo dejó de serlo.

La ciudad llega a sus 106 años, rememorando un pasado de prosperidad y un futuro con desafíos e interrogantes, esos que no solo son patrimonio de las y los riotercerenses, sino de todos los argentinos.

Ciudad Habitantes



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