Hugo, el riotercerense que desde hace 31 años organiza el festejo para los más chicos

Sociales 30/08/2019 Por
Hace 31 años, Hugo Valle, decidió organizar una fiesta, en agosto, para las niñas y los niños de su barrio, Parque Monte Grande. Progresivamente, el festejo fue creciendo, hasta llegar, el año pasado, a congregar a más de 700 personas, frente a su domicilio. El domingo, se reeditó la fiesta...
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Es viernes. La entrevista es por teléfono en la Mestiza Rock. Atiende y se percibe que está agitado, corriendo, preparando todo para el domingo. "Acá estoy, con todos los preparativos, pero feliz", señala, antes de salir al aire.

Se llama Hugo Valle y el domingo se cumplirán 31 años desde que decidió organizar, frente a su domicilio, el festejo para las niñas y los niños de su barrio, Parque Monte Grande. Hace más de tres décadas, que este vecino de Río Tercero, con su iniciativa viene haciendo felices a las pequeñas y los pequeños. 

Hugo, trabaja no muy lejos de su casa, en una estación de servicios. Allí es playero. Las primeras fiestas que organizó, fueron costeadas con parte de su sueldo, según explica. Luego, se sumaron instituciones, comercios y vecinos, apoyando a este hombre que, agrega, sigue llevando también, a un niño en su interior. 

Llega, en medio de la entrevista, un mensaje de un oyente, Sergio, quien explica que tiene 27 años, y no olvida cuando de pequeño aguardaba ansioso cada fiesta. "Sí, lo recuerdo, como voy a olvidarlo", señala Hugo, reflejando que retiene en su memoria, cada festejo, pero también, sin dudas, el rostro de cada niño, feliz.

En la semana este organizador en cada agosto de esta fiesta para los chicos, no la pasó bien. Se encontraba en la estación de servicios, la última de la avenida Savio, antes de entrar en la Autovía que conecta a la ciudad con Almafuerte, trabajando. Era de madrugada.

Un sujeto, con su rostro cubierto, tras amenazarlo con una réplica de un arma, se llevó 300 pesos. "Claro que no la pasé bien, puede que haya sido uno de los chicos que iban a las fiestas, no lo sé, pero bueno, si es así, no lo entiendo, es un dolor grande, pero aquí estoy, nuevamente preparando todo", expresa.  

Está preocupado por el estado del tiempo, para el domingo. Solo falta que el mismo acompañe, para que la fiesta sea completa. El pronóstico del SMN anticipa para Río Tercero, cielo parcialmente nublado, con una máxima de 23 grados. Puede quedarse tranquilo. Actualizada la nota, la fiesta fue un éxito. Hubo escenario, además, con números en vivo, entre los que se encuentra la Banda de Bomberos Voluntarios.  

"La gente se portó y se está portando bárbaro, además, la Municipalidad y la Cooperativa, también, ya tenemos el escenario, listo para armarlo ese día. Está saliendo todo bien", señalaba el viernes. También el sindicato que lo representa, señala, ha colaborado con la fiesta. "Y por allí me olvido de mucha gente que aporta, que colabora, a la que debo pedirle perdón, porque puedo olvidarla", se excusa.

En los días previos a la fiesta, casi que no hay descanso. "De dormir una siesta, ni hablemos, es armar y armar, con tres o cuatro personas que me acompañan. Y yo, además, saliendo para ver lo que se necesita. Es agotador, pero es un cansancio lindo, porque lo hacés de corazón y es como si hubiera sido ayer, la primera fiesta. Y es como que cada año, le pongo a esto más pilas. También las emociones son más fuertes, cuando pasan muchos años, se te caen las lágrimas", expresa.  

La historia y su propia historia

Hugo comenta porque decidió comenzar, hace 31 años, con este festejo: "De chico había vivido en el campo, con mis padres, en un cortadero de ladrillos, y nunca conocí una fiesta del Día del Niño ni tampoco conocí los juguetes, por eso, de grande, lo decidí. Dije, 'empiezo y lo hago con mi sueldo". Había entrado a trabajar en la estación de servicios, en donde también hace 31 años que estoy".

"¿Sabés por qué es lo de la emoción que te decía?, porque yo nunca lo tuve de niño (fiesta y juguetes), y es ahí, cuando más lo sentís, porque no lo pudiste tener y el hecho de que sí lo tengan los chicos, es muy fuerte y muy lindo", explica. 

Agrega: "Con los primeros sueldos, sacaba de los mismos para las primeras fiestas, a las que iban 15 o 20 chicos, por eso, fue una alegría muy grande, haber llegado el año pasado a tener 741 niños frente a mi casa". Hugo amplía, que además de ese momento, el de la celebración, "desde una semana o 15 días antes" a la misma, los pequeños del barrio, ya comienzan a preguntarle "cuando es la fiestita don Hugo".

"Ellos traen un dibujo y se lo cambiamos por un numerito, con el que pueden retirar su juguete y con el que participan de los sorteos. En los dibujos, además, escriben cosas hermosas, con dedicatorias", explica.

Recuerda que cuando comenzó, algunas personas le decían: "Vos estás loco, como vas a gastar plata de tu bolsillo para esto". Y reflexiona: "Pero era lo que yo sentía". El lugar de la fiesta, es el mismo del comienzo, el de hace tres décadas, al frente de su casa, en la calle Alejo Guzmán 541. 

La fiesta, como está señalado, con la actualización de esta información, ya se realizó. Nuevamente fue un éxito de convocatoria, como siempre. El tiempo acompañó. Todo salió tal como se preveía. 

Los recuerdos

"Me ha pasado, por ejemplo, cuando voy a comprar al supermercado o en donde venden electrodomésticos, que me encuentro con quienes me dicen 'Hugo yo estuve en tu fiesta y recuerdo el sacrificio que hacías para que nosotros tuviéramos un juguete'. Que te digan eso es muy lindo...", señala.

Entre los recuerdos que guarda, rememora, "el de una señora que se encontraba en una buena posición económica pero un año la pasaron mal y mandó a los chicos", para que tuvieran un juguete y su fiesta. "Me dijo: 'Nosotros estuvimos mal pero mis tres hijos volvieron con un juguete de tu fiesta y es una promesa, todos los años, te voy a ayudar para que la puedas hacer", recuerda, agregando que ya se transformó a una cuestión generacional y familiar. "Una mamá traía a su hija, esta creció y se casó, tuvo su hijo que también de niño vino a la fiesta, y ese niño creció, se casó, y viene a la fiesta con su bebé, son tres generaciones", expresa.

"Yo agradezco a la gente que puso su confianza en mí, que me traen cosas, a mi casa o a la estación. Lo hacen porque en esta fiesta hay transparencia. Quiero que vean como vivo, sin lujos, los que, además, no me interesan. Lo hago de corazón y jamás lo haría por interés, solo por el de que los chicos sean felices", enfatiza.

Y no es solamente la celebración por el Día del Niño, sino que para Reyes, también hay actividad y juguetes para los chicos, en la casa de este vecino riotercerense. "Fue algo hermoso", rememora.

Con 57 años, Hugo, continúa preparando la gran fiesta del domingo. Es el motor de la celebración que hace felices a los niños. En épocas, en donde en muchos casos, suele primar el individualismo, este trabajador, optó, ya hace tiempo, por otro camino. 

El poeta alemán, Bertolt Brecht, escribió: “Hay hombres que luchan un día y son buenos. / Hay otros que luchan un año y son mejores. / Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. / Pero los hay que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles.”

Con su idea y su perseverancia, por brindarle felicidad a las pequeñas y a los pequeños de su barrio, y claro, también a los más grandes, Hugo, es sin dudas uno de esos "imprescindibles".

Fabián Menichetti

Locutor M.P 7724 - Periodista - Editor Tercer Río Noticias. Director periodístico Mestiza Rock - Autor de los libros: Noviembre (1997) y Esquirlas de Noviembre (2011)

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