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Identificaron en Malvinas al soldado de San Agustín, Ramón Ángel Cabrera

Nacionales 08/12/2018 Por
Ramón, nacido en Agustín, ya no estará en una tumba en Darwin con la leyenda "Soldado argentino solo conocido por Dios". Como sus vecinos de Hernando, Fabricio Carrascull y Horacio Giraudo, murió en combate un 28 de mayo de 1982. Tenía 18 años. Los cuerpos de Horacio y Fabricio ya fueron identificados por la Cruz Roja Internacional. Ahora sucedió lo propio con el soldado de la cabecera de Calamuchita...
Ramón Cabrera

Horacio Giraudo, Fabricio Carrascull, de Hernando, y Ramón Cabrera de San Agustín, fueron los soldados que murieron en combate en la islas Malvinas. El primer teniente Mario Víctor Nívoli, nacido en Río Tercero, murió cuando su avión fue derribado por el fuego inglés. El cabo de la Marina, Osvaldo Castillo, de Embalse, perdió la vida, con el hundimiento del ARA Belgrano, atacado por un submarino.

Son los hijos de esta parte del país que se quedaron para siempre en Malvinas y el Mar Argentino.

En el caso de Horacio, Fabricio y Ramón, se conocía que estaban sepultados en la islas de nuestro país, aunque sus cuerpos no habían sido identificados. La leyenda "Soldado argentino solo conocido por Dios", estaba en sus tumbas en el cementerio de Darwin.

Hace algunos meses, el cuerpo de Horacio fue identificado por la misión de la Cruz Roja Internacional, que lleva adelante esa tarea con la colaboración del prestigioso cuerpo de antropología forense de nuestro país. Hace poco tiempo, sucedió lo mismo con el de Fabricio. Ahora, quien tendrá una tumba con su nombre, es Ramón. 

"Dios reconoció a mi primo", escribió en sus redes sociales, el vicegobernador de Tierra del Fuego, el riotercerense, Juan Carlos Arcando.

Fue uno de los primeros en publicar la noticia. "'Otro soldado solo conocido por Dios’, ahora fue identificado y nosotros, su familia, sabremos en qué tumba rendirle homenaje en el cementerio de Darwin en nuestras Islas Malvinas”, agregó. 

Ramón murió en combate, en la misma jornada que Horacio y Fabricio. Fue en la batalla de Darwin-Pradera del Ganso, cuando los comandos ingleses intentaban tomar ese sector de nuestras islas. 

Su compañero, Eduardo Ávila, rememora en el libro Recuerdos de la Ausencia, según lo publica el portal Infobae, el instante en que Ramón cayó en combate: Nos dan orden de abrir fuego y lo vi parado a Ramón y le grité que se tirara cuerpo a tierra, pero fue alcanzado por el fuego enemigo (...) 

Sus compañeros lo describían como un "joven humilde y buen compañero". Fueron dos de sus cinco hermanos, Julio Alberto y José Armando, quienes recibieron la notificación del Archivo Nacional de la Memoria, en donde le anunciaron que Ramón tendría una tumba con su nombre, que había sido identificado.

Uno de los recuerdos más emotivos de esta historia, se plasma en la carta, la última, que le envió a su familia, 13 días antes de morir en combate.

Sobre el final de la misma, señalaba: "Sin más que decirle me despido cariñosamente, saludos Papá, Mamá y Hermanos". Y concluía: "Quédense tranquilos que estoy bien, no se hagan problema". 

En un párrafo previo, les solicitaba: "Cuéntenme cómo anda el pueblo, si hay algo nuevo, si alguien se acuerda de mí".

El pueblo, su pueblo, se acordó de él. Desde hace años, un monumento en su San Agustín, lo recuerda en esa figura que lo representa, en su familia, en quienes lo conocieron, en los actos y homenajes en su memoria.

"Héroe de la Patria - Ramón - Descansa en Paz",concluyó en su publicación por las redes sociales, su primo, el vicegobernador de la provincia más joven del país, la de "Tierra del Fuego,  Antártida e Islas del Atlántico Sur".

En una de esas islas, descansa Ramón, y tendrá una tumba con su nombre.

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