"Lo de Los Aromos, no sólo fue negacionismo, fue mucho más grave"

Enrique Fernández Quintana, quien con otros dos vecinos, denunció por reivindicar a la dictadura a la jefa comunal de Villa Los Aromos, señaló: "Fue más grave que el negacionismo", dijo.
Enrique Fernández Quintana
Enrique Fernández Quintana, uno de los denunciantes por el caso de Los Aromos

Enrique Fernández Quintana, abogado nacido en Río Tercero, denunció, con otros dos vecinos, por "instigación a cometer delitos y apología del crimen" a la presidenta comunal de Villa Los Aromos, Nelly Morales. También fue denunciada la responsable del Departamento de Sanidad Animal, Marité Colautti.

Alfredo Augusto Cinalli y Javier Hugo Gutiérrez, son los otros vecinos que denunciaron a las funcionarias. Cuentan con el patrocinio legal de los abogados Horacio Viqueira y Miguel Eduardo Romero. 

El pasado 24 de marzo, Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, Morales y Colautti, realizaron una serie de publicaciones “negacionistas” del Terrorismo de Estado y de apología del “genocidio” en Facebook, incluso reivindicando al dictador Jorge Rafael Videla.

"No fue negacionismo, sino algo mucho más grave, que es apología del delito", dijo en diálogo con Mestiza Rock de Río Tercero, Enrique. Su padre, conocido como "Don Vicente" en la ciudad, escribano y docente, fue secuestrado por un grupo de tareas en los setenta y desde entonces permanece desaparecido.

"Una cosa es negar y otra reivindicar"

"Una cosa es ser negacionista, y es necesaria una ley para que no se niegue la dictadura que sufrió la Argentina, y por ende los robos de bebés, los secuestros, y desapariciones, pero otra, distinta, es reivindicar lo hecho por la dictadura; no es negacionismo, es algo más grave, es apología del delito, o sea que quieren que vuelva a suceder", aclaró.

En el Día Nacional de la Memoria, por la Verdad y la Justicia, la responsable del área de Salud Animal local, había publicado en su cuenta de Facebook: “Semana de la memoria: No son 30.000. Son 6.415. No fue un genocidio, fue una guerra. No eran jóvenes idealistas, eran terroristas. No es Negacionismo. Ocultar a las víctimas del terrorismo sí lo es. No es Justicia, son juicios de venganza. Nunca más terroristas de ERP y Montoneros".

La presidenta comunal, lejos de tomar distancia de esa apreciación, la comentó, señalando: "Marité, nada más ni nada menos!!! Así es" . 

Inmediatamente se elevaron voces de repudio ante lo expresado. Lo hicieron organizaciones del departamento Santa María, además de reclamar su renuncia. También lo hizo la Mesa de Trabajo por los Derechos Humanos. “Este tipo de expresiones solo desnudan la negación e incomprensión de lo determinado por la Justicia Federal, que ha condenado a los principales responsables del genocidio y lo reclamado por la inmensa mayoría de la sociedad que a unísono exclama ¡Nunca más!”, indicó.

Fernández Quintana, diferenció entre quien, sin ocupar un cargo, se expresa y quién sí lo es, si bien abogó por una ley, como sucede por ejemplo en Alemania con el nazismo, a quienes nieguen en el país lo sucedido en los setenta. "Las responsabilidades son diferentes; una cosa es que alguien, por desconocimiento, pueda negar lo que sucedió y otra es quien lo hace con intencionalidades políticas", dijo.

"Esta mujer hizo apología del delito, reafirmó que lo hecho por estos asesinos, torturados, criminales, condenados por jueces de la Constitución, no solamente en Córdoba, sino en todo el país, porque no solamente es que lo niega, sino que reafirma que estuvo bien", agregó el letrado.

"No, no es negacionismo, sino que para esta gente, lo que se hizo, está bien; por eso, es reivindicar la tortura, la muerte, los asesinatos y otras atrocidades", indicó. 

"Me siento agraviado por lo de mi padre"

Enrique, indicó que en su caso , formuló la denuncia penal por sentirse en lo personal afectado. "Me siento agraviado, ofendido, dolido, de que esta señora reivindique o diga que mi padre es un terrorista, o que está en el exterior, como en parte dicen, que los desaparecidos, están viviendo afuera", indicó.

Manifestó que esa sensación que posee, no es solamente porque se trata de "una funcionaria pública, sino por el estado de conmoción que generó en todo el país". En ese sentido, recordó que también fueron sancionados policías de Córdoba, que "reivindicaron" lo realizado por la dictadura.

El padre de Enrique, Vicente Fernández Quintana, era escribano y profesor del entonces Colegio Nacional José Hernández en Río Tercero. Sus exalumnos lo recuerdan como un apasionado por sus ideales democráticos. Cuando fue secuestrado, se encontraba con su esposa Beatriz. Tras irrumpir en su domicilio se lo llevaron.

Una casa que tenía entre Río Tercero y Almafuerte, fue quemada. "Don Vicente", como era conocido en la aún pequeña ciudad, tenía 66 años cuando se produjo su secuestro y posterior desaparición. En un juicio por delitos de lesa humanidad realizado en Córdoba, se determinó que había sido torturado y asesinado en La Perla.

Beatriz, por una vecina que la ocultó en una parte de su casa, un altillo, luego de que se lo llevaron a Vicente, pudo salvar su vida. "Le prendieron fuego a la casa y a la casita de campo; entraron por el dormitorio, porque si ellos estaban durmiendo, los quemaban vivos; y a la semana lo secuestran a mi padre", recordó.

Rememoró que en el caso de su padre, como en muchos otros, con todas las garantías constitucionales, fueron juzgados los genocidas. "Se demostró quienes eran los culpables y se los condenó; y que venga una mujer a reivindicar lo que sucedió y debería seguir sucediendo, cuestionando lo que está decidido por la Justicia; porque no solamente atenta contra el poder judicial sino que afecta los sentimientos y las emociones", señaló. Y prosiguió: "¿Por qué saben una cosa?, yo todavía a Vicente (su padre) lo sigo esperando?".

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