Pesar en Río Tercero por el fallecimiento de Reinaldo Fuensalida

Río Tercero 28 de febrero de 2022 Por Fabián Menichetti
Quien durante décadas estuvo a cargo de la Agencia Zonal del INTA Río Tercero, Reinaldo Fuensalida, amante de los árboles y promotor de la forestación falleció el lunes.
Reinaldo
Pesar en Río Tercero por el fallecimiento de Reinaldo Fuensalida

Reinaldo Fuensalida, quien durante décadas estuvo a cargo de la Agencia Zonal del INTA Río Tercero y era uno de los referentes en la agronomía de la zona, defensor y promotor de la forestación, falleció el lunes en Río Tercero, ciudad que adoptó como propia, y en donde formó su familia, cuando siendo muy joven llegó de Tucumán, su provincia natal. Tenía 91 años. 

El Vivero Municipal en Río Tercero, desde hace algunos años lleva su nombre. Muestras de pesar por el fallecimiento de quien no sólo conocía ampliamente sobre temas relacionados con la agricultura, sino que, además, transmitía esos conocimientos a las nuevas generaciones, se pudieron leer en las redes sociales. "A los árboles hay que respetarlos, porque el árbol es el rey de la naturaleza", recomendaba.

Perito en agronomía, recibido cuando recién comenzaba la carrera de ingeniería en el país, llegó, como está señalado, siendo muy joven a la ciudad. Reinaldo fue un defensor del medio ambiente y promovió incansablemente la forestación. Lo hizo también después de jubilarse, desde su barrio Marín Maroto.

Había nacido en Tucumán en 1931. Allí fue que desde muy pequeño, relataba en una entrevista en el programa "El Espejo", se despertó su amor por los árboles y la naturaleza. Esa pasión lo acompañaría para siempre, además del amor por su familia y la ciudad que lo recibió cuando llegó hace décadas.

Una historia de vida relacionada con la naturaleza

"Yo nací en un ingenio azucarero que estaba a 25 kilómetros del naciente del Aconquija y desde chico con 10, 11 o 12 años, con mi padre caminando íbamos a visitar esa arboleda y allí nació mi vocación de agrónomo", indicaba en en aquella entrevista realizada en el año 2015.

Rememoraba que caminaban ese trayecto para llegar al lugar que despertó su pasión por la naturaleza. "Salíamos tempranito, un termo con mate cocido y un perro que nos acompañaba", detallaba. "Lo lindo de todo esto, es que se van sumando hechos de la niñez de uno que lo marcan para siempre", reseñaba.

"Y me marcó para siempre el sólo hecho de visitar aquel naciente del Aconquija y ver la cantidad de lapachos, jacarandá, y de otras plantas compitiendo por la altura para alcanzar la luz", decía con nostalgia. "Y ahí quedé enamorado de los árboles", enfatizaba.

"Tuve la suerte de estudiar perito en agronomía en un instituto altamente capacitado", explicaba. "Me recibí de perito, que es el título que daba el Estado, y luego agrónomo, que recibí de la Universidad", ampliaba. Por entonces, recién comenzaba a dictarse la carrera de Ingeniero Agrónomo.

La llegada a Río Tercero

A mediados del siglo 20 fue que llegó a Río Tercero. En la ciudad quedó a cargo de la Agencia del INTA. Apasionado por los árboles, es que planteaba la necesidad de crear cortinas forestales que acompañaran el desarrollo agrícola, además de promover un mejor tratamiento de los suelos.

Transmitía sus conocimientos, a niños, adolescentes, jóvenes y adultos. Lo hacía en charlas brindadas especialmente y en conversaciones comunes, pero además con acciones concretas.

Reinaldo, recordaba que se había enterado por su padre que podía ingresar a la industria Atanor. Llegó y trabajó cinco años allí. Corría el año 1957 cuando arribó a la ciudad. En Tucumán, cuando se había creado el INTA a principios de esa década, había colaborado con dicho instituto con una "chacra experimental".

Había sido parte del inicio del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. "Yo ayudaba, sin conocerlo, a los creadores del INTA", indicaba en la entrevista. Se presentó a concurso entre 200 postulantes en Río Tercero. Era 1963. Al año siguiente comenzaba a trabajar en la delegación del organismo nacional.

"En el INTA fue un paso hermoso, porque aprendí muchísimo y di todo lo que conocía", rememoraba. Por entonces los "médanos" con sus tormentas de tierra eran un problema. Fue así que comenzaban a nacer las primeras barreras forestales para detenerlos.

Insistía en la necesidad de tomar conciencia sobre algo que hoy preocupa y mucho: el cambio climático. "Por lo general los años del cambio de clima, no los percibes en el ciclo de tu vida, pero se está dando algo anormal, se están produciendo cambios en décadas, que los estamos viviendo casi todos", decía.

En Río Tercero se casó y formó su familia. Su esposa, se marchó hace años. Hoy su hijo, hijas, nietos y nietas, sus afectos, amigas y amigos, lloran su partida.

Y seguramente, también lo hacen los árboles, no sólo de la ciudad.

Falleció uno de sus más férreos defensores.

Fabián Menichetti

Locutor M.P 7724 - Periodista - Editor Tercer Río Noticias. Director periodístico Mestiza Rock - Autor de los libros: Noviembre (1997) y Esquirlas de Noviembre (2011)

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