La necesidad de reencontrarse: pasó un exitoso No Durmai en Río Tercero

El No Durmai, encuentro intercultural que se realiza desde hace 21 años, tuvo el viernes, sábado y domingo, una de sus ediciones más concurridas, en este caso, con la necesidad visible de las miles de personas que asistieron de poder reencontrarse.
No Durmai Domingo1
Miles de personas pasaron por el No Durmai en Río Tercero

"Creo que más que nunca esta edición del No Durmai hizo honor a su espíritu de encuentro, pero aún con más fuerza porque se reflejó la necesidad de miles, especialmente, de reencontrarse", señaló una de las personas, que año tras año, trabaja en la organización de este evento que se realiza en Río Tercero. Está claro: el que pasó, no fue un encuentro más.

En 2020, por la pandemia, el No Durmai fue virtual. Fue importante, por supuesto, y lo que se difundía a través de las plataformas visualizado por miles, aunque no era lo mismo. "Esa necesidad de reencontrarse se notó no solamente en las personas que llegaban para disfrutar de cada expresión artística, sino en quienes estamos en la organización, porque en muchos de los casos nos vemos para el evento, y solamente una vez al año", indicó.

El viernes, sábado y domingo, lo que sorprendió, además, fue que si bien el público no es permanente, sino que va rotando en donde se realiza el encuentro, la Plaza San Martín y el Anfiteatro Municipal Luis Amaya, a diferencia de otras ocasiones siempre se observó que estuvo colmado dicho espacio hasta el final de cada una de las tres jornadas.

El encuentro es con artistas de distintos lugares, actuando por el mismo lapso y sin cobrar por hacerlo, como se ha señalado, sean más o menos conocidos, sean más o menos consagrados. Una de las características del No Durmai, es su horizontalidad. La organización funciona de igual manera, con personas que se suman para lo que se necesite. 

Miles de personas hasta el final

Si bien el encuentro fue creciendo en cantidad de propuestas y visitantes con cada edición, ahora, sorprendió, por ejemplo, la jornada del viernes. Llegará el análisis de la organización, si fue o no el año con más convocatoria en más de dos décadas, pero existe de hecho una certeza: la primera noche, fue el viernes más concurrido desde que se realiza el No Durmai, que es con entrada libre, gratuita, y que posee, además, una finalidad solidaria.

Lo recaudado en el bufet tiene como destino la Fundación Juntos a la Par - La Luciérnaga Río Tercero, que lleva adelante iniciativas inclusivas, solidarias, asociativas y ecológicas. La fundación tiene un objetivo, la conclusión de su propio edificio, "La Casa de La Luciérnaga". 

Ese parámetro, el del bufet, más allá de lo que podía observarse en cuanto a la concurrencia, es lo que evidenció la elevada convocatoria: temprano se debió reponer mercadería por la gran demanda el viernes. No es un dato subjetivo, una estimación. Es un detalle objetivo, que reflejó el éxito de esta edición. El buen tiempo ayudó, claro.

Como está indicado, el otro detalle, es que en las tres jornadas el público si bien se fue recambiando, como sucede cada en cada No Durmai, siempre estuvieron colmados los espacios artísticos, además de las personas que recorren la Plaza San Martín, en donde se encuentran los puestos de artesanías. En esta edición que concluyó el lunes por la madrugada, la Avenida San Martín, en dicho sector de la plaza, fue peatonal.

"Siempre fue creciendo en cantidad de personas el encuentro, cada año, en cada edición, pero ahora en esta es diferente, esto es distinto", señalaba otra de las personas que participan en la organización desde el comienzo, mientras comentaba que se preparaba para desarmar el escenario, cuando cerrara el encuentro. Restaban algunas horas para ello. 

Filas en el bufet, para ingresar al Anfieatro, miles recorriendo cada espacio de un espacio aún más amplio que es el No Durmai en el centro cívico de la ciudad, en donde, además, se exponen obras de artistas plásticos, y más, mucho más. Pero sobre todo, lo que se destacó en esta edición, fueron los rostros denotando esa necesidad de reencontrarse.

Tal vez, o seguramente, ese fue el detalle, con una convocatoria masiva en 2021 para este encuentro que se transformó en un reencuentro. Y por eso fue muy especial, luego de un tiempo extenso y complicado. Terminó con cuarteto y baile, en la madrugada del lunes.

La premisa cumplida

El No Durmai se autodefine “encuentro” e intenta llevar esa definición como premisa, único y total objetivo. Y como la palabra “encuentro” no alcanza para establecer todas las particularidades que se desean plasmar en este evento es que necesitamos explayarnos en su definición, sin olvidarnos de ésta como la síntesis de lo que queremos decir, señala la página de Facebook del evento que cumplió 21 años.

Agrega: Promover el encuentro de las partes es para nosotros una necesidad, una respuesta a una falencia que sufrimos nosotros mismos.

El No Durmai intenta ser un espacio, pero no denuncia la falta de estos, sino que busca resaltar los esfuerzos de tantos otros que día a día forjan sus propios lugares de expresión, íntimos o públicos. Es una “vidriera” en la que se reúnen todos las formas de manifestación artística y culturales, y como tal, existe un público que la contempla y un reconocimiento entre los que se exponen. 

Pero el proyecto es más que una “vidriera”, es además un “portal” porque implica que los que se exponen y los espectadores se comuniquen entre si y, además, tales funciones se alternan, es decir mostrar lo que se hace y contemplar lo que hacen los demás.

Esto permite una realimentación que nutre lo que existe y genera nuevas posibilidades en cada uno de los que participa.

Queremos desmitificar la individualidad del arte.

Mucho se ha hablado en el No Durmai acerca de diferenciar el encuentro y el espectáculo, desenmascarar el lugar protocolar del arte.

El arte viene a buscar a la gente y se entremezcla en sus espacios comunes (plazas, calles, etc.)

Esa definición se percibió más que nunca en el retorno del evento a lo presencial.

Se necesitaba.

Fabián Menichetti

Locutor M.P 7724 - Periodista - Editor Tercer Río Noticias. Director periodístico Mestiza Rock - Autor de los libros: Noviembre (1997) y Esquirlas de Noviembre (2011)

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