Aclaran sobre notas aludiendo al Piedras Moras, El Salto Norte y Almafuerte

Almafuerte 13/10/2021 Por Tercer Río Noticias
En la página de Facebook "Almafuerte de Antaño", se publicó un escrito aclarando sobre informes o notas difundidas en distintos medios, con datos inexactos sobre la historia del Piedras Moras, lo que existe bajo el espejo de agua, el Salto Norte, La Cascada, y lo que había antes de que el dique transformara al río Ctalamochita (Tercero) en un lago.
Cascada Almafuerte
La antigua cascada del río en Almafuerte (Foto: Gaspar Buteler)

En notas o informes, en los últimos años, se han brindado hasta detalles casi de una ciudad que quedó bajo el agua cuando el río Ctalamochita se transformó en lago tras construirse en los setenta el dique Piedras Moras en Almafuerte. De hecho, eso no es así, porque un pueblo nunca existió en ese sitio de la zona.

Un escrito fue compartido en la página de Facebook "Almafuerte de antaño". En el mismo se describen estos errores en dichas notas e informes de diferentes medios, algunos de llegada nacional, sobre lo que está en el lecho del lago Piedras Moras, fundamentándolo con datos objetivos acerca del pasado del lugar. 

Hernán Buteler es quien compartió un texto de su hermano, Gaspar. Señala: Un escrito de mi hermano Negro para aclarar errores, que según me dijo, se encargará de difundir en los medios mencionados en él y en reparticiones públicas pertinentes. (Foto con el salto que le dio el nombre al lugar, antes de las obras. Para mayor confusión, en los últimos tiempos pasó a conocerse como La Cascada) "EMBALSE PIEDRAS MORAS. 

Lo que dice el escrito

Apunta el texto que por las repetidas publicaciones referidas a lo que existe bajo el agua de este embalse y la recurrente información equivocada que esas notas contienen, me propuse aclarar esas fallas informativas y hacer llegar a las fuentes desde las que surgen y en especial a los lectores interesados, la verdad de lo que existe en el lugar, para que no se siga repitiendo la creciente fantasía de una ciudad sumergida o un pueblo con su usina.

Prosigue: Nací y viví mis primeros 47 años en Almafuerte y la zona, y siempre tuve como pasatiempo recorrer el río, en largas caminatas desde el antiguo Dique Nivelador –una obra muy poco conocida, actualmente bajo el Embalse Ing. B. Reolín, que aseguraba caudal constante al Canal Molina- hasta unos cientos de metros aguas abajo del Canal Bagra, donde inclusive tuve un campito con varios de mis hermanos, a la orilla del río (actual Cantera Mercadal). 

"Almafuerte, lago y río no necesitan ayuda para ser atractivos"

Gaspar Buteler, quien escribió el texto, apunta: Convencido que Almafuerte, lago y río no necesitan ayuda para ser atractivos, seré claro al marcar las diferencias entre la realidad y lo que mencionan esas publicaciones, que fabrican una expectativa irreal para los desprevenidos lectores.

Sostiene que (...) Cuando se analiza un lugar, su historia puede interpretarse y difundirse con distintas variantes, a veces muy dispares, por múltiples y entendibles razones. Pero su geografía es indeformable, no puede modificarse: los lugares, las distancias, los espacios, son siempre los mismos, aunque en ellos se construya, se demuela, se inunde u oculte de cualquier modo. Y en el caso de Piedras Moras, gente que no conoció la zona y no se preocupó por asesorarse, publica errores insólitos, que es necesario corregir y la única forma de hacerlo es relatando con conocimiento y documentadamente la verdad. 

En su publicación, enumera los medios en donde se difundieron dichos informes y notas, colocando un enlace a cada uno de los mismos en la publicación de Facebook. A la misma se puede acceder en el comienzo de esta nota. Apunta: Comenzaré detallando los sitios origen de esas erróneas informaciones y/o noticias, para facilitar a quien quiera corroborarlo, pudiendo entrar en los mismos y leyendo lo publicado.

Aclara: Descarto que pueda haber malicia y supongo que sólo se trata de liviandad en la búsqueda de las fuentes, repitiendo datos de publicaciones anteriores, que por desconocimiento directo aceptan como ciertas, reiteran, agrandan, magnifican. Dan la impresión de estar convencidos de lo que dicen o describen.

Expresiones erróneas

Luego, detalla una a una, literalmente las expresiones observadas:

“…el poblado que desapareció bajo las aguas”…
“…se puede recorrer un pueblo entero”…
“…se ven algunas de sus calles”…
“…un puente blanco sobre el río”…
“…un pueblo entero, sus calles, sus casas”…
“…un antiguo puente que unía los lados norte y sur”…
“…la estrella del lugar es la usina”…
“…estamos en El Salto”… (Y quien lo dice muestra a sus espaldas La Cascada)
“…la tradicional iglesia que preside la plaza principal”…
“…un verdadero pueblo fantasma”…
“…el Salto Norte, hoy conocido como La Cascada”…
“…El Salto Norte fue construido en 1920”…
“…visitar sus edificios y cada una de sus calles”…
“…los buzos pueden pasear por las calles”…
“…se pueden recorrer sus calles”…
“…sus calles y sus plazas”…

Y continúa, apuntando que para rematar el insólito listado, he dejado las mejores:

“…miles de familias debieron irse”…
“…entrar en contacto con un pueblo entero que continúa sumergido”…
“…que el pueblo... quedara cubierto por 30 mts. de agua y desde entonces ya no está habitado”…
“…en la visita resulta imperdible el campanario, que se mantiene casi intacto”…
“…portada de un sitio: “LAGO PIEDRAS MORAS” con fondo a toda página del paredón de Embalse de Río Tercero. “…se instaló una usina…en lo que hoy es el lago Ing. Reolín”…

Los medios citados por Buteler, por no decir, todos, son de regiones alejadas de Almafuerte y el Piedras Moras. En muchos de los casos tienen -como está expresado- llegada nacional, e inclusive, alguno es de la propia ciudad de Córdoba. 

Aclaraciones con datos objetivos e históricos

Buteler, punto por punto, en su escrito, aclara lo que es incorrecto en dichos informes. Con ese lamentable muestrario de errores voy a detallar apreciaciones personales sobre esos sitios, con el conocimiento que me dan muchos años de vivir, recorrer y gozar esos lugares, señala quien escribió el texto.

Apunta:  En primer término, El Salto Norte nunca fue un pueblo y mucho menos una ciudad: era una típica colonia, mucho más extensa que la superficie del lago en cuestión, un paraje con nombre, con distintas viviendas (a la mayoría de las cuales no les llegó el lago y aún subsisten) y que hasta tenía un Juez de Paz (en alguna época mi buen amigo Don Juan Francisco Fonsfría). Conocí a muchas de esas familias y recorrí durante años la zona trabajando, paseando, pescando, cazando y hasta yendo a los bailes populares en los campos.

Por ello afirmo: bajo el agua no existen calles, plazas, edificios, la tradicional plaza principal, nada de lo que “fabrican” quienes describen y escriben sin conocer. Y mucho menos puede decirse que “…El Salto fue construido en 1920”… (Primero, porque un pueblo no se construye: se funda y porque ya existía con tal nombre desde aproximadamente un par de siglos antes de la fecha que cita el periodista, con reiteradas menciones en la historia regional, provincial y aún nacional) .

Lo que cita Buteler, es totalmente real. El Salto Norte, como se ha apuntado en este sitio, fue mencionado, por ejemplo, en textos escritos en el siglo 19. Fue el caso del militar inglés Alexander Gillespie. Se trataba de un capitán que era llevado prisionero con otros, tras las primeras invasiones de 1806, a San Ignacio en Calamuchita. En un diario de viaje, que luego fue un libro, ya en Europa, "Buenos Aires y el Interior", cita, entre otros lugares de la zona, El Salto, a Capilla de Rodríguez (actual Villa Ascasubi) y Los Cóndores, que no es la actual población, sino un caserío ya inexistente, junto a las sierras de ese nombre.

También se refirió al lugar el General José María Paz, en su diario, cuando en plena guerra entre Unitarios y Federales, antes de la batalla de La Tablada, alude a la cascada, el salto de agua que existía en el lugar, en el extremo oeste del actual lago, aunque brindando unas dimensiones de la misma que no condicen con lo que se observa en la imagen, ésto es, de mayor magnitud. Puede que el río Ctalamochita (Tercero), haya estado crecido.

El fondo del lago

Señala Buteler: Quienes hablan del fondo del lago, forman una unidad “juntando” 4 cosas separadas que por ubicación, orígenes y destinos nada tenían que ver entre sí: iglesia, cementerio, puente y usina. Desde la iglesia, hay (si, actualmente, como hubo antes) hasta La Cascada 4.500 mts. en línea recta, había 7.100 mts. de caminata costeando el curso que tenía el río o 10.500 mts. por caminos. A esto último aún se lo puede hacer con bastante aproximación, pues poco ha variado el recorrido. No eran una misma cosa, y además templo y usina estaban uno a cada lado del río y había un solo puente para cruzarlo. Y si a alguien le quedan dudas, en la actualidad puede ir de un lugar de esos al otro y verá que a mitad de camino hay que atravesar la ciudad de Almafuerte. (El Salto queda al norte y La Cascada al oeste de Almafuerte, saliendo por el sur de la ciudad).

Por lo precedente, dejo para los que hablan de un pueblo y su usina, una simple reflexión: en 1914, un habitante de El Salto Norte que hubiera querido ir a conocer la Usina de La Cascada, debía hacer un viaje en sulky (no existían automóviles) de no menos de 4 a 5 horas (22 km. ida y vuelta a 5 k.p.h.) por lo que es apropiado suponer que muchos vecinos de El Salto ni conocieron La Cascada. Insisto, es totalmente erróneo relacionar esos lugares. Y me limitaré a aclarar un “detalle” publicado: no es cierto que “…se instaló en lo que hoy es el lago Ing. Reolín”…: La Cascada está exactamente a 2.150 mts. al este del paredón del Embalse Ing. Benjamín Reolín (es decir, aguas abajo, como cualquier interesado puede corroborar con Google Earth).

Conozco el cementerio (y muy bien pues allí descansan los restos de mi hermana Beatriz María y un sobrino mío), conozco el puente blanco “que dividía la ciudad en dos”, que no cruza el río de norte a sur, sino el arroyo Soconcho de este a oeste y no tenía vivienda alguna en las cercanías, estaba en medio del campo, por lo que no puede decirse que separaba barrios: equivocados la ubicación, el entorno y la orientación. 

Concluye el texto: Finalmente, aunque creo innecesario referirme al grupo final de errores publicados, pues al ser tan grotescos surge la tentación irrespetuosa de ridiculizarlos, no se puede dejar sin aclaraciones a expresiones como “miles de familias debieron irse de El Salto”: con datos oficiales sabemos que Almafuerte tenía 4.406 habitantes en el Censo 1960 (con zona rural incluida), 4.859 según Censo 1970 y 7.652 según Censo 1980, lo que hace suponer que al llenarse el Piedras Moras (c.1979) habrá tenido unos 7.000 habitantes…¡¡Menos que El Salto Norte!! O dicho de otra manera, según esa versión el Salto era más grande, más poblado, más importante que Almafuerte. Y para los que hicieron los comentarios sobre que “El Salto continúa sumergido”, y que “desde que está bajo 30 metros de agua está deshabitado” me niego a opinar.

Una recomendación final hago en forma personal a quien manifiesta que es imperdible la vista de la esbelta torre con su campanario que se mantiene casi intacto en las profundidades: si vuelve a sumergirse no olvide llevar anteojos, ya que de la capilla de San José sólo quedan algunos centímetros de sus paredes (presumiblemente hasta lo que se supone era la capa aisladora; y al costado norte del templo, sólo están aún en pie las 8 columnas de cemento que sostenían el techo de la galería que rodeaba el jardín central de la casa de ejercicios.

Deseo de todo corazón que estos comentarios sirvan para aclarar a quienes sin haber conocido el lugar y con poca información y mucha imaginación, describen un entorno fantasioso que Almafuerte y El Salto Norte no tienen ni necesitan tener para ser atractivos, concluye el escrito.

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