12 de octubre: la fecha de 1492 en la que Colón se chocó América

Opinión 11/10/2021 Por Fabián Menichetti
Ni siquiera sabía que se trataba de un continente, que en Europa era desconocido. Literalmente, se lo llevó por delante, y en el sentido más amplio, con todo lo que implicó.
Viñeta Conquista 2
¿"Descubrimiento" de América?

En la escuela, de chiquitos, comenzaron a enseñarnos, que un almirante de origen italiano (era Genovés), Cristobal Colón, a las órdenes de una tal Isabel de Castilla y de un tal Fernando de Aragón, un 12 de octubre de 1492, "descubrió" un "nuevo mundo". Cosa extraña, por supuesto. Hasta ahora, que se conozca, Colón apenas cruzó el Atlántico, y no salió nunca al espacio exterior. Mirada eurocentrista, claro, eso del "nuevo mundo" y del "viejo mundo", porque hasta ahora el mundo es uno, y todo, pero todo, tiene la misma edad.

En todo caso, el "nuevo mundo", sería para ellos, los europeos. Y más extraño aún, es que se afirme que haya descubierto algo, porque quienes habitaban el continente y que tras el "descubrimiento" y la conquista, masacraron, vivían aquí, o sea que no necesitaban para nada ser descubiertos. Ya lo habían hecho ellos mismos, eso de descubrirse, además de descubrir el lugar en donde vivían, obviamente. 

Colón, al mando de las carabelas conocidas como Santa María, La Niña, y La Pinta, con la tripulación de las mismas, en conclusión no descubrió nada. En rigor a la verdad, se llevó por delante un continente, con millones de habitantes, en el sentido más amplio y más cruel de esa acción. Literalmente se lo chocó. 

Ese diario de viaje, ese diario de viaje...

Para quienes celebran, después de tantos siglos, hoy, el "descubrimiento", hablando de la unión de dos culturas, cuando fue la imposición por las armas de una sobre las demás, deberían comenzar a buscar, por ejemplo, lo que escribía el marino en su diario de viaje. Sí, la palabra que más está citada es "oro". 

Lo que buscaba, era una ruta marítima más corta a "las Indias", que es Asia, pero el GPS de aquel momento, no funcionaba muy bien, Google Maps no existía, y chocó lo que, con los años, se denominaría "América".

¡Ah!, resta algo más, se dice que el primer lugar al que llegaron fue la isla Guanahaní, que está ubicada en lo que hoy es el archipiélago de Las Bahamas, en el Caribe. Las misma estaba habitada por el pueblo lucayo o taíno, dedicado a la agricultura. Cultivaban maíz, mandioca y algodón, además de maní, pimienta, piña, batata y el tabaco. Intercambiaron sus productos con los recién llegados, más o menos en buenos términos, pero no tenían lo que las visitas esperaban, o sea lo que Colón había escrito en su diario: Oro. 

Siguiendo con el librito de viaje del almirante genovés a las órdenes del Reino de España, puede deducirse que luego de constatar que la tierra no era plana, y que su idea de un huevo de gallina para representarla era correcta (¡si supiera que ahora están quienes refutan esa idea, sosteniendo que es plana, nomás!), al parecer tenía en mente esclavizar a los anfitriones que, al menos, los habían recibido cordialmente.

Escribía el 14 de octubre: puédenlos todos llevar a Castilla o tenellos en la misma isla captivos, porque con cincuenta hombres los ternán a todos sojuzgados y los harán hazer lo que quisieren. Más allá del castellano antiguo y de lo que escribió, que hoy sería aplazado, sin más, en cualquier escuela, es evidente que las visitas llegaban para usurpar la casa de sus dueños. Y, como si eso no bastara, la intención, era colocar al servicio de los usurpadores a quienes habitaban la misma. Como les encantaba, además, andar rebautizando lo que se chocaban, decidieron otorgarle un nuevo nombre a la isla: San Salvador. Y a otras, porque la cosa no quedó en llegar solamente al lugar, sino en salir a recorrer el barrio, buscando otros sitios para usurpar. 

A la primera isla que yo hallé puse nombre San Salvador a conmemoración de Su Alta Majestad, el cual maravillosamente todo esto ha dado; los Indios la llaman Guanaham; a la segunda puse nombre la isla de Santa María de Concepción; a la tercera Fernandina; a la cuarta la Isabela; a la quinta la isla Juana, y así a cada una nombre nuevo, escribía el genovés, pensando que estaba en Asia, y quedando de maravillas con sus patrones. Evidentemente estaba totalmente desorientado, y ni se le ocurrió pensar que no era la India, por ello llamaba "indios" a sus habitantes. 

Planes de visitas 

Como está señalado, la isla rebautizada como San Salvador es parte del archipiélago de Las Bahamas, a la que le quedó ese nombre. Las Bahamas fue una de las tantas naciones que se "independizaron", en este caso, en 1973 del Reino Unido, que, al igual que otros imperios, siempre ha sido afecto a eso de andar por allí, conquistando...  

Se dice que luego de España, fue Portugal el segundo en expandir sus límites, luego Inglaterra, Francia, y otras potencias europeas, entusiasmadas con salir a descubrir lugares, no solamente en plan de visita. Y todo sucedió en lo que es hoy América, a partir del grito de un tal Rodrigo de Triana con un "Tierra a la vista", convencidos, todos, pero todos, quienes navegaban en esas tres carabelas, que era tierra nomás, aunque en... Asia. 

Y menos mal, para Colón, que apareció esa tierra, porque de lo contrario es muy probable que su destino hubiera sido otro, bastante diferente, ante la impaciencia de la tripulación en no llegar a ningún lado, con el serio riesgo, según las creencias de entonces (y de algunos de ahora), para quienes navegaban en la Santa María, La Niña y la Pinta, de caer al vacío, ya que la tierra no habría sido como un huevo, sino plana, algo que quedaba descartado. Están quienes hoy, sin dudas, considerando ese detalle, atrasan más de 500 años.

Bautizar al "nuevo mundo", para ellos

Pero, ¿por qué América, se llama América, y no Colombia (nombre de un país del continente), o como algunos lo han imaginado "Colonterra", o "Colonia", que serían derivados del genovés que es reconocido como el descubridor, sin saber que había descubierto, y que ya había sido descubierto, claro, por sus pueblos?

El nombre, "se lo debemos" a un cartógrafo de origen alemán llamado Martin Waldseemüller. Fue quien hizo el primer mapa del mundo en el que aparecía el recién "descubierto" continente de una forma, bueno... más o menos aceptable. Para diseñarlo, acudió a documentos que había dejado escrito otro navegante, Américo Vespucio.

También italiano, en este caso, florentino, Américo Vespucio (o Amerigo Vespucci), como Colón, estaba a las órdenes de España y de Portugal. En Italia, al parecer no existían intenciones de andar descubriendo nada, y por consiguiente, los marinos de la bota europea, en busca de trabajo, emigraban a países vecinos. Fue así que Américo, exploró, al servicio de españoles y portugueses, las costas de las actuales Venezuela y Brasil.

Al parecer, era buen observador y tenía memoria fotográfica, pero sobre todo, muy aplicado en escribir detalladamente reportes para la cartografía que fueron de gran valor para que Waldseemüller hiciera su mapa, en el que decidió bautizar al nuevo continente (para ellos), como "Américo" en homenaje al florentino.

Como todos los continentes tienen nombre femenino, y eran unos avanzados, eso sí, al parecer en cuestiones de género (para los continentes, obviamente), aunque más no sea en dicho detalle, fue que, en esa manía de andar descubriendo y bautizando distintos lugares, los que ya tenían nombre y habían sido descubiertos, comenzó a ser llamado el lugar en donde vivimos, los del norte, los centro y los del sur, "América". Otro detalle pero actual: inclusive en los medios de comunicación siguen con la manía de llamar "americanos" a los habitantes de los Estados Unidos, como si el resto residiéramos en otro continente. 

Cristobal como Américo, nunca supieron que habían navegado por otro continente, descubierto antes por sus habitantes, y dicen, visitado previamente, por los vikingos, que no se arrogaron el mote de "descubridores". Murieron, el primero, Cristobal, convencido de que había descubierto algo, aunque no conocía muy bien qué, y el segundo, Américo, sin conocer que lo que había dejado para los cartógrafos, llevaría su nombre. 

Esa idea del "Día de la Raza"

Desde hace algunos años, más concretamente desde 2010, el denominado "Día de la Raza", pasó a llamarse en Argentina "Día del Respeto a la Diversidad Cultural". Por lo menos, en nuestro país. Y en buena hora que haya sido así.

Colocarle al 12 de octubre "Día de la Raza", fue una idea de un español. Se trataba de Faustino Rodríguez-San Pedro, un exministro de ese reino, que como presidente de la Unión Ibero-Americana, en 1913 pensó en una celebración que uniese a España e Iberoamérica. 

Es por eso que fue fomentada por la Unión Ibero-Americana, y para cuya realización se propone efectuar activa propaganda en 1913, la de que se conmemore la fecha del descubrimiento de América, en forma que a la vez de homenaje a la memoria del inmortal Cristóbal Colón, sirva para exteriorizar la intimidad espiritual existente entre la Nación descubridora y civilizadora y las formadas en el suelo americano, hoy prósperos Estados, se argumentaba.

Y encima se enojan

En España, es fiesta nacional, y celebran con desfiles, incluidos. Allí se lo conoce como "Día de la Hispanidad", recordando y festejando eso de andar descubriendo y rebautizando. 

Hay varias posturas, que generaron debates acerca de cómo denominar a dicha jornada. Una de ellas, es la denominada "hispanista". Rechaza como acto de "indigenismo" (en sentido peyorativo) y considera un ataque contra la Hispanidad, todo cuestionamiento al término "descubrimiento de América" que no signifique la llegada de los españoles a América con Colón. Hablan de "ataque". Extraño ¿verdad?

Para esta postura, el término y el hecho que expresa, está vinculado a la que consideran es "la superioridad de la cultura hispana, occidental y cristiana, sobre las demás". Estuvo originalmente vinculada a la invención del controvertido "Día de la Raza" como Día de la Hispanidad y de la Raza Española. La de ellos, obviamente.

Un amor ¿verdad? O sea que Colón, era un gran tipo que vino a "civilizar" a los pueblos que habitaban esta tierra. Eso, por lo menos se desprende de la argumentación. Desde aquel 12 de octubre de 1492, tras la llegada del genovés, se inició la acción "civilizadora". Eso sí, implicó la muerte de 50 millones de seres humanos, la destrucción de culturas milenarias y la expoliación de los recursos y riquezas ajenas, algo que continuó, por supuesto. 

Desde aquella declaración en homenaje al "inmortal" Colón, y esa "intimidad espiritual", según Rodríguez-San Pedro, los diferentes países de América, adoptaron como día festivo, algunos, como día de reflexión otros, cuando el revisionismo histórico comenzó a develar que los europeos, aquellos europeos que llegaron, no eran tan buenos tipos, sino que lo hacían con la orden de avanzar sobre los dueños originarios de estas tierras.

En algunos lugares, hoy celebran el aniversario del "encuentro entre dos mundos", como si no estuvieran o no hubieran estado ambos continentes, Europa y América, en el mismo mundo. Aluden, quienes lo justifican, a eso de la "unión de dos culturas", que debe comprenderse el contexto histórico de aquel momento. Sin dudas, era que los del viejo mundo (para ellos, claro), andaban buscando riquezas en el nuevo mundo (para ellos).

Del choque a la conquista

Señala Felipe Pigna en su sitio El Historiador: Aunque parezca mentira, en pleno siglo XXI se siguen publicando libros que, al referirse a la invasión europea al continente americano, iniciada en octubre de 1492, continúan hablando del “descubrimiento de América”, concepto eurocéntrico según el cual las cosas y los seres comienzan a existir cuando entran en contacto con los representantes del “viejo continente”.

En otro párrafo, cita: (...) El discurso se fue modernizando y se adoptaron otros modos más sutiles de escamotear la realidad. Así, se habla de “expansión europea” (como si fuese un fenómeno tan natural como la expansión del universo), “encuentro de culturas” (dando la idea de un simposio entre conquistados y conquistadores) o, a lo sumo, “choque de culturas” (asimilando algo tan complejo a un accidente automovilístico).

Y prosigue: Lo cierto es que ninguno de esos eufemismos logra tapar uno de los mayores genocidios y etnocidios de la historia universal, sólo comparable al que, por esos mismos tiempos, comenzaban a aplicar en África aquellos nacientes Estados europeos que en el período que va desde fines del siglo XV y los finales del XVIII concretarían la consolidación del capitalismo, algo que hubiera sido imposible sin la explotación intensiva y salvaje de las colonias de América, África y Asia.

De hecho, retornando a la idea de esclavizar a los pueblos originarios que tenía el primero que chocó América, o sea Colón, no fue suficiente, sino que comenzaron a traer al continente, esclavizadas, a personas del África, a la que también chocaron. Fue del África colonial, lo cual llevó a procesos de disolución y anomia de culturas milenarias, así como al surgimiento de nuevas conformaciones étnicas, culturales y políticas.

La pregunta, es si algo desde entonces cambió, como se citó en otra columna publicada en este sitio desde entonces. ¿Cambió realmente? O esas acciones "civilizadoras" de las potencias del orbe, continúan, eso sí, aunque ahora no llegan a distintos países en carabelas, sino con armas de avanzada, o más sutilmente, con las complicidades autóctonas.

Aplican otras acciones, renovadas, en esa manía de andar "civilizando". 

Imagen Viñeta de Portada: H. Catalán Vía https://www.cosas-que-pasan.com/

Fabián Menichetti

Locutor M.P 7724 - Periodista - Editor Tercer Río Noticias. Director periodístico Mestiza Rock - Autor de los libros: Noviembre (1997) y Esquirlas de Noviembre (2011)

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