Hacer navegable al Ctalamochita, algo más que un sueño

Informes 15/09/2021 Por Fabián Menichetti
La idea de hacer navegable al río Ctalamochita (Tercero), el curso de agua más caudaloso de Córdoba, no es nueva. Cuando aún no se había declarado la independencia, ya se analizaba esa posibilidad. En los '90, existió otro proyecto. Con el comienzo del siglo 21 se realizó un estudio de factibilidad.
Río Ctalamochita Costa
Hacer navegable el río Ctalamochita, siempre mucho más que un sueño

Mucho se ha hablado en estos últimos meses de la hidrovía del Paraná. Con ello, no deja de ser interesante rescatar los viejos proyectos, tendientes a convertir en navegable al río más caudaloso de la provincia de Córdoba, para sacar por vía fluvial la producción no sólo del centro del país, sino también la de Cuyo. El río Ctalamochita (Tercero), nace en las sierras de Calamuchita, y surca de oeste a este la geografía argentina, transformándose en el Carcarañá, con salida al Paraná y luego al Atlántico.

Por más que a muchas personas les resulte impensado el convertir al principal curso de agua cordobés en una vía navegable, varios han sido los proyectos que se plantearon con ese objetivo. Y no son nuevos. Desde el desconocimiento, se puede señalar que inclusive esa obra sería aún más factible que otras, planteadas en su momento, como unir con un canal a los ríos cordobeses, la que sí sería una idea faraónica y casi utópica.

En 2017, la entonces gestión Nacional, firmaba un acta acuerdo con Holanda para realizar el estudio de factibilidad de una hidrovía. La misma, comprendía un área delimitada por los ríos Tercero y Carcarañá en el norte, el Río Salado de la provincia de Buenos Aires en el sur y el río Paraná al este. El objetivo: sacar la producción por el puerto de Bahía Blanca. Hacer navegable al Ctalamochita (Tercero), se indica, sería menos costoso y realizable.

En su momento, hasta un diputado cordobés planteó convertir en navegable al río Suquía (Primero). El costo era enorme. El Suquía no tiene salida al Atlántico, sino que llega a la Laguna de Mar Chiquita. No es una novedad: el centralismo, no sólo está en el puerto de Buenos Aires, sino también en algunas grandes capitales de provincias, sin puertos.

El primer estudio

Cuando la Argentina no era tal, sino una colonia de España, se estudió la alternativa de hacer navegable al tercer río de Córdoba. Aquella idea quedó reflejada en un libro que llevó por título: "Memoria sobre la Navegación del Tercero y otros ríos que confluyen al Paraná". Dicho texto fue escrito en 1836 por Pedro García.  

Pedro de Ángelis, prologaba el libro, señalando que luego del desborde de ríos, se había pensado en hacer navegable al Tercero: proyecto antiguo pero olvidado (...) En 1810, el Consulado de Buenos Aires, con la llegada del Dean Gregorio Funes, retomó aquella iniciativa, que había quedado postergada luego de las primeras invasiones inglesas. En aquel libro se citaba que las provincias de Cuyo y Córdoba harán sus exportaciones de frutos navegando el Tercero (...) Este río se ha reconocido y navegado en pequeños buques, desde el Paraná hasta el paso que llaman de Ferreyra (cercano a la actual Villa María).

Se recordaba en aquel escrito que para lograrlo, se había realizado un estudio en donde se establecía que solo restaba allanar el cauce en algunos parajes, y limpiar el resto de puntas salientes, raigones y árboles, que en algunas partes se cruzan; a fin de que los buques planos que han de hacer esta navegación puedan desplegar libremente sus velas.  Sin los diques, el Ctalamochita, era mucho más caudaloso.

Memoria Navegación

Otro proyecto demasiado ambicioso

Más tarde, el diputado Tristán Almada, en el epílogo del siglo 19, dueño de los campos en donde se fundó Colonia Almada, fue el gestor del denominado "Canal Huergo". Así se llamó por el ingeniero Luis Huergo, que elaboró el proyecto.

Ingresó al Congreso de la Nación la iniciativa: construir un canal que uniera a los ríos cordobeses, con puertos en diferentes ciudades. El presupuesto de entonces: 5.000.000 de pesos oro. Nunca tuvo curso. 

Un proyecto más cercano a la realidad

El proyecto más conocido en el centro de la provincia de Córdoba, fue denominado "Rialco". Lo elaboró el arquitecto riotercerense, Hugo Taravella. El profesional, que ocupó cargos públicos en la ciudad, había estudiado palmo a palmo el cauce del Ctalamochita, llegando a una conclusión: el río, mediante un sistema de esclusas, podía hacerse navegable para barcazas de pequeño calado y el costo era menor que construir una autopista.

Preveía puertos interiores, uno de ellos cerca de Río Tercero; terminales; microembalses; puentes alternativos para sortear balnearios; y hasta usinas generadoras de energía.

Taravella, debe recordarse, casi en soledad, apenas con un grupo de personas que lo acompañaban, con su carpeta, en donde llevaba los estudios que había elaborado, recorría pasillos oficiales y de inversionistas privados, en ocasiones, ante la risa socarrona de quienes consideraban a su proyecto como "faraónico". Muchas puertas se cerraron. 

Estaba convencido de algo: debía ser un proyecto nacional. Sostenía que era perfectamente posible llevarlo a la práctica. No solamente había planteado a "Rialco" con fines de extracción de la producción, sino también para ser utilizado para la recreación en los lugares en donde se construirían los diques. Estimaba, en su estudio, que con barcazas menores, el viaje entre Río Tercero y Rosario, podía demandar entre 18 y 20 horas. 

Era 1999, época de un peso igual a un dolar. La inversión que estimaba, ascendía a los 300 millones. Sobre el tema, su respuesta era recurrente: "una autopista podría costar más". 

Fallecía en 2002, con su sueño y proyecto esperando convertirse en realidad. Tenía 73 años. Había entablado los primeros diálogos con algunos grupos inversores y hasta se había iniciado la conformación de una fundación para apoyar dicha iniciativa. El proyecto "Rialco" que contemplaba puertos y terminales a lo largo de la hidrovía, no solo preveía una salida al Atlántico por el Paraná, sino la conexión con la cuenca del Amazonas.  

Tras su fallecimiento, con el título "No era un soñador de novela", se publicó: (...) a fines de los años ’70 lideró un grupo que fue, hasta hoy, el único que generó un proyecto de planificación urbanística para Río Tercero. Entre 1979 y 1983 ocupó la Dirección de Planeamiento de la Municipalidad. (...) Apelando a su prestigio personal, la política lo convocó para ser secretario de Desarrollo Urbano municipal entre 1995 y 1999 y desde ese año concejal por la entonces gobernante Unión por Córdoba. En mayo de 2002, a los 73 años, Taravella falleció en esta ciudad. que había ayudado a diseñar y construir. Desde entonces, la sala de sesiones del Concejo Deliberante local lleva su nombre.

Un estudio en el año 2013

Un estudio de la Universidad Nacional de Rosario en 2013, analizó la factibilidad de hacer navegable el río con dos posibilidades: la primera, entre Puerto Gaboto (Santa Fe) y Río Tercero; la segunda, contemplando la última parte del Ctalamochita y el Carcarañá, formado por el Tercero, que aporta el mayor caudal, y el Cuarto, luego Saladillo.

Preveía una extensión de 598 kilómetros, divididos en los siguientes tramos: Puerto Gaboto-Cruz Alta; Cruz Alta-Bell Ville; Bell Ville-Villa María; Villa María-Río Tercero. 

A diferencia del proyecto de Taravella, que preveía la utilización de barcazas pequeñas, que pudieran pasar inclusive bajo los puentes más elevados, planteaba la ejecución de 22 nuevas estructuras viales, además de reemplazar a otros 29 puentes.

Aquel estudio de prefactibilidad, elaborado a instancias de legisladores santafesinos, consideraba aspectos morfológicos del río y dos escenarios posibles para la navegación en la hidrovía de convoyes con barcazas. En uno de ellos se planteaba la posibilidad, en principio, de cuatro puertos, en cercanías de Río Tercero, Villa María, Bell Ville y Cruz Alta. En el otro, se planteaba excluir el tramo Río Tercero-Villa María, considerando la factibilidad económica y técnica más viable, aunque se sugería continuar con los estudios. 

Mapa Puerto

Lo realizable

La noticia sobre un estudio, en el año 2017, a cargo de una empresa holandesa, para analizar la posibilidad de construir una hidrovía, como está señalado, no es algo nuevo ni mucho menos, ya sea haciendo navegable al Ctalamochita o por otro sector de la geografía provincial, e inclusive, siendo más factible por el tercer río de la geografía cordobesa.

Lo hizo, en el caso del río más caudaloso de Córdoba, Taravella; y, en cierta forma, a lo que planteó, con un proyecto no tan ambicioso, que contemplaba la navegación de barcazas de pequeño calado, lo validó, algunos años después, la Universidad Nacional de Rosario. 

Aquel arquitecto, no sólo realizó un estudio de factibilidad, sino que elaboró un proyecto. Estuvieron quienes, como está señalado, lo tomaron como una iniciativa faraónica, una "utopía", desplegando una sonrisa irónica. Sin embargo, tal lo señalado, en 2013, se analizó la posibilidad de hacer navegable al Ctalamochita (Tercero), y en 2017, se retomó un proyecto que inclusive era mucho más irrealizable que el del riotercerense.

Considerando los antecedentes más lejanos, y los más cercanos, quienes tomaron en sorna su idea, puede que ya hayan dejado su escepticismo risueño para otro momento.

Fabián Menichetti

Locutor M.P 7724 - Periodista - Editor Tercer Río Noticias. Director periodístico Mestiza Rock - Autor de los libros: Noviembre (1997) y Esquirlas de Noviembre (2011)

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