Río Tercero, a un año de confirmarse los tres primeros contagios de Covid-19

Río Tercero 24/07/2021 Por Tercer Río Noticias
Fue un viernes 24 de julio en horas de la tarde, cuando se confirmaron los tres primeros contagios de Covid-19 en la ciudad. Hasta ese momento era la comunidad con más habitantes de la provincia, sin casos confirmados.
Río Tercero Imagen Panorámica de la ciudad
Pasó un año de los primeros contagios de Covid-19 en Río Tercero

Fue un viernes en horas de la tarde. En una conferencia de prensa, el intendente Marcos Ferrer y el director del Hospital Provincial, Pablo Amodei, confirmaban los tres primeros contagios de Covid-19 en la ciudad. Hasta ese momento Río Tercero se había mantenido como "zona libre de coronavirus". Era la ciudad con más habitantes de Córdoba sin resultados positivos para Covid-19. Pasaron 12 meses y aún así, parecen una eternidad.

Tercero Arriba, hasta pocos días antes, era el único departamento del centro de Córdoba y uno de los pocos, considerados "zona blanca" por estar libre del virus. Hacía algunos días se habían confirmado contagios en Pampayasta Sur y Oliva. También en Oncativo, ciudad de la zona, pero en el departamento Río Segundo.

Fueron tres integrantes de una familia, los que tras la espera por los resultados de los hisopados por PCR, se confirmaba que estaban contagiados de Covid-19. Por entonces, a diferencia de lo que sucede en la actualidad, no existían los test rápidos por antígenos, las vacunas aún se presentaban como algo demasiado lejano y los tratamientos, con los que podía contar el personal de salud, eran escasos hasta ese momento.

De aquel lapso, se recordará, que en el día a día, se conocían los denominados "casos sospechosos", aquellas personas que presentaban síntomas compatibles con la enfermedad, pero una vez llegado el resultado del Laboratorio Central de Córdoba, se descartaba que fuera coronavirus. Tras realizarse la denominada "trazabilidad", se aislaban a todos los "contactos estrechos". Eso generaba algo de tranquilidad. Hasta ese momento, inclusive, la espera por el reporte nocturno, era con ansiedad en la sociedad hasta descartarse.

Como está señalado, a diferencia de lo que sucede actualmente, que los resultados por antígenos están en 15 minutos, y los por PCR, en unas 24 horas, en aquel momento, se debía aguardar más tiempo. 

Los tres integrantes de aquella familia, un matrimonio y una de sus hijas, menor de edad, habían resultado contagiados, no así la otra niña, se informaba en la conferencia. Transcurrían la enfermedad, se detallaba también, en su momento, sin mayores inconvenientes, y todos los contactos estrechos habían sido aislados.

En aquella mañana del viernes 24 de julio de 2020, se había brindado una primera conferencia del intendente Ferrer, aclarando, ante una información del Hospital Pasteur de Villa María, publicada en el diario de esa ciudad, que existía una persona de Río Tercero con resultado positivo para el virus Sars Cov 2, pero se debía esperar.

En horas de la tarde, como está indicado, se confirmó. Se conocía, que más allá de mantenerse desde marzo, cuando se confirmó el primer contagio en el país, hasta julio, la ciudad sin personas con el virus, indefectiblemente en algún momento llegaría a la ciudad. Y sucedió. Se suponía, en tanto, que de hecho ya podían existir personas contagiadas, pero que habían atravesado la enfermedad sin mayores síntomas. 

Antes y después de la confirmación

Había quienes procedentes del exterior, se estima habían arribado contagiados. Diario Río Tercero, en un informe similar a este, señala que muchas de esas personas se hicieron luego exámenes de anticuerpos y les dio positivo. La diferencia, como está indicado, es que, en todo caso, pasaron por la enfermedad sin mayores síntomas, o con los mismos, pero aislados y monitoreados por el municipio en sus hogares. Y que la familia, en la que se confirmaron los tres contagios, en realidad no habría sido la primera con Covid-19 en la ciudad.

Según relató el jefe de familia al medio colega, todo se produjo tras conocer que su hermana, residente en otra población había sido su hisopado positivo para Covid-19. La misma había estado con su madre, a la que habían visitado. Se dirigieron al hospital, y fueron hisopados. Hasta ese momento -indica- no tenían síntomas, los que aparecieron luego. La hija menor de la familia, en donde el hisopado había resultado negativo, una prueba de anticuerpos que le realizaría luego, confirmaría que efectivamente también había pasado por la enfermedad.  

En aquella conferencia, el director del hospìtal, señalaba que se les había realizó el hisopado en virtud de ser un contacto estrecho de un "caso positivo confirmado". "A partir de esto, ya veníamos trabajando con la Municipalidad, en la identificación de todos los contactos posibles estrechos", indicaba. Los nombres de las personas no se brindaban, por una cuestión lógica, para evitar precisamente la estigmatización de las mismas.

En aquel momento, no sólo era una preocupación el conocer que se tenía coronavirus, sino, además, el riesgo de ser estigmatizadas las personas con resultado detectable del mismo. De hecho, no sólo en la Argentina, sino en diferentes países, se recomendaba desde los organismos oficiales a la sociedad que evitaran hacerlo. Se indicaba que era una enfermedad infecciosa, nueva, pero enfermedad al fin, y se brindaban recomendaciones a la prensa, como no citar por ejemplo que alguien había "contraído la enfermedad", sino que estaba contagiado. 

Por entonces, en Río Tercero, no existía circulación comunitaria del virus, y la transmisión del mismo estaba contenida. De hecho, eso sucedió -la circulación comunitaria- tiempo después. Luego los contagios comenzaron en más personas. Y de hecho, ya no era una sorpresa conocer que uno o más habitantes tenían Covid-19.

Luego de algunas semanas sin diagnósticos para Covid, el 12 de agosto se conocía que el hisopado a otra persona había sido positivo. El 13 de agosto, en una nueva conferencia, de acuerdo a las trazabilidades se informaba que eran 300 las personas aisladas, había otros cuatro contagios y se restringían actividades. Se esperaban más resultados. Comenzarían a sumarse más vecinas y vecinos con resultados detectables del virus.

El día 15 de agosto, se habían confirmado en una semana 15 diagnósticos positivos, siendo 18 en total desde el inicio de la pandemia. El domingo 16, el COE de Córdoba, disponía un "cordón sanitario estricto" en la ciudad. El 18 de ese mes, ya las personas contagiadas sumaban 32. Se instalaba un COE sub regional en Río Tercero.

El sábado 22 de agosto, la cantidad de contagios acumulados eran 42. El 1 de septiembre, ya eran 64, y un mes después, el 1 de octubre, sumaban 583 los diagnósticos de Covid-19 desde el inicio de la pandemia, con cuatro fallecimientos notificados por el municipio. Apenas cinco días después, el 6 de octubre, diariamente se informaban entre 50 y 60 resultados positivos para coronavirus, y el acumulado era 818, con seis fallecimientos.

Octubre y el "pico de contagios"

Fue en el mes de octubre cuando se produjo en Río Tercero, como en muchos lugares del interior del país, el denominado "pico de contagios". Por entonces, comenzaban los ensayos con las primeras vacunas. Y comenzaban a ensayarse tratamientos como el plasma de recuperados de la enfermedad. Aún no se hablaba de "primera ola", porque en el hemisferio norte, aún no se había producido una "segunda" y una "tercera ola".

El "brote" de contagios hizo que se implementara en la ciudad el denominado "Plan Detectar", con centros de hisopados, realizando mayor cantidad de test para detectar personas que estuvieran atravesando la enfermedad. El martes 20 de octubre, en el informe nocturno se reportaba el mayor número de contagios diarios de la pandemia. En esa jornada, los resultados detectables del virus Sars Cov 2, eran 118. 

De no tener ningún contagio confirmado hasta el 24 de julio de 2020, en poco más de tres meses, la ciudad acumulaba un total de 1.685 diagnósticos detectables del virus. Los denominados "casos positivos activos", quienes transitaban la enfermedad, eran 884. Ya 767 personas habían recibido el alta. Y 34 habían fallecido.

Los fallecimientos

Fue y es, en el contexto de la pandemia, que aún no finalizó, aunque avanza la vacunación, el dato más triste de la misma. El primer fallecimiento por las complicaciones generadas por el Covid-19, informado oficialmente por el municipio, se produjo el 22 septiembre de 2020. Se trataba de un vecino que había sido trasladado a Córdoba, en donde debió recibir asistencia ventilatoria mecánica y luchó por semanas contra una neumonía.

Fue en octubre, cuando se produjo el llamado "pico de contagios" y el mes que registró más decesos de riotercerenses con Covid-19. En el décimo mes del año pasado, eran 46 las personas que dejaban de existir con resultado detectable del virus y por las complicaciones generadas por el mismo. Para dimensionar el impacto en términos sanitarios, la tasa de mortalidad, comparada con octubre de 2018 y 2020, casi se había duplicado. 

La pandemia tuvo un impacto en la ciudad, en cuanto a los fallecimientos. Las estadísticas, inevitablemente implican números y porcentajes, como se desprende en este informe, pero debe recordarse que se trata de personas, con todo el dolor que eso implica, especialmente en las familias de las mismas. Hay que recordarlo. 

En octubre de 2018, los fallecimientos por diferentes causas, fueron 35. En el mismo mes de 2019, los decesos registrados, también fueron 35; mientras que en el mismo lapso de 2020, fueron 69, de los cuales, si se toman las notificaciones diarias del municipio, 46 correspondían a personas con diagnóstico confirmado de Covid-19.

La tasa de letalidad abreviada como TL, es la proporción de personas que mueren por una enfermedad entre los afectados por la misma en un periodo y área determinados. Por el Covid-19, se estimaba en un 1,9 %. 

Es diferente la tasa de mortalidad general, que es la proporción de personas que fallecen respecto al total de la población en un período de tiempo, por distintas causas. En octubre, esa tasa, tomando una población estimada en la ciudad de 60 mil personas, fue de 5,8 personas cada 10 mil habitantes en 2018 y 2019, respectivamente. En el mismo periodo de 2020, la tasa fue de 11,5 personas cada 10 mil habitantes, casi el doble. 

La "segunda ola" y la vacunación

Luego de un verano en donde había caído la cantidad de contagios, y en consecuencia, los decesos por las complicaciones del Covid-19, a partir de marzo comenzaron nuevamente a aumentar los mismos. Simultáneamente comenzaba a avanzar la vacunación en la ciudad, especialmente con primeras dosis.

Primeros fueron los denominados "grupos de riesgo", en donde se encontraban, entre otros, el personal de salud al igual que las personas mayores. Al momento de este informe, al menos con una dosis, la ciudad se acerca a unas 40 mil personas vacunadas contra el Covid-19. Un detalle, que se remarcaba desde el municipio, en determinado momento, sobre el impacto de la inoculación, era lo que había sucedido en un geriátrico.

Una persona que trabajaba en el mismo había resultado contagiada. Esto preocupó a las autoridades, considerando que las comunidades cerradas, antes de las vacunas, con contagios detectados, eran las más complicadas con respecto a los cuadros graves de Covid-19. En los mismos, sus residentes ya tenían ambas dosis de una de las vacunas. Algunos resultados de hisopados, resultaron positivos, pero dichas personas pasaron la enfermedad sin complicaciones. "Lo ocurrido en un geriátrico de Río Tercero, demuestra la efectividad de la vacunación", decía en declaraciones a este medio, el secretario de Seguridad, Miguel Canuto.

Canuto, al igual que los integrantes de la Secretaría a su cargo, trabajan durante la pandemia en coordinación con la Secretaría de Salud. "El año pasado, hay que recordarlo, cuando aún no había vacunas, y se veía como algo muy lejano, muchas de las personas contagiadas en los geriátricos debieron ser internadas, y muchas también fallecieron. Sin ser un especialista en salud, el dato objetivo, es ese: la vacunación, ahora, evitó que las personas que resultaron contagiadas, se complicaran o fallecieran", señalaba Canuto a principios de junio.

Junio, fue el mes en donde se registró la mayor cantidad de fallecimientos por las complicaciones generadas por el Covid-19, luego de octubre de 2020, con 33 personas que dejaron de existir en el reciente mes. En octubre de 2020, como está señalado, habían sido 46. En la denominada "segunda ola" de la pandemia, las personas fallecidas, en promedio de edad, si se considera cuando aún no se estaba inoculando, había descendido. En julio, la media de edad de los fallecimientos fue de unos 60 años, cuando en 2020, superaba los 80 años. 

No fue diferente en la provincia. Los especialistas, indican que pueden ser distintas causas en la baja de edad en los decesos en esta segunda ola de la pandemia: la primera, manifiestan, está relacionada con las personas que están vacunadas, y esto se produce especialmente en las de más edad, y en muchos de los casos con dos dosis. 

Recientemente, Salud de la Provincia, informó que del total de personas fallecidas en Córdoba, el 87 % no estaba vacunada y sólo el 1,91 % presentaba esquema completo. Se agregó que de las personas vacunadas, sólo el 0.023 % falleció con esquema completo y el 0.28 % con al menos 1 dosis. Mientras que quienes fueron vacunados sólo el 3,6 % adquirió la infección por SarS-COV-2 luego de, al menos, 14 días de la inoculación.

Tras un año de los primeros contagios

En Río Tercero, al momento de ser redactado este informe, desde el 24 de julio de 2020, cuando se confirmaron los primeros contagios, hasta el mismo día de 2021, el total de diagnósticos confirmados fue de 6.783.

Desde septiembre de 2020, cuando se registró el primer fallecimiento, hasta el sábado 24 de julio de este año, las personas que dejaron de existir con resultado detectable del virus Sars Cov 2, son 145. De esos decesos, en poco más de tres meses del año pasado, esto es hasta el 31 de diciembre de 2020, fueron 78 las personas que fallecieron, mientras que en el transcurso de 2021, en casi ocho meses, los decesos notificados, fueron 67.

Por otra parte, las personas que recibieron el alta, recuperadas, en total, hasta el sábado fueron 6.388. Con más tratamientos disponibles, algo que no sucedía al comienzo de la pandemia, y esencialmente con el avance de la vacunación, como en diferentes lugares del mundo, la expectativa es que disminuyan contagios y fallecimientos.

Las autoridades llaman, más allá de que se esté vacunado, aún con dos dosis, a continuar con los cuidados, esto es el distanciamiento social, la utilización de barbijos, y el lavado de manos. Es que la pandemia no finalizó. 

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