Las desmentidas sobre las noticias falsas acerca de la vacuna Sputnik V

Informes 08/01/2021 Por Fabián Menichetti
Desde hace varias semanas, se vienen desmintiendo, tanto de organismos oficiales, de medios y sitios como Chequeado, una serie de noticias falsas o con títulos, en ciertos portales, claramente tendenciosos, referidas a la vacuna Sputnik V.
Vacuna Sputnik V
Imagen: Telam

Desde el momento en que se conoció que el país había adquirido la vacuna Sputnik V, desarrollada por el centro Gamayela de Moscú, Rusia, se han generado una serie de noticias falsas, además de explícitas operaciones de prensa en ciertos medios masivos, intentando infundir temor con la inoculación de la misma, la que ya se comenzó a aplicar, en principio, al personal de salud que trabaja en las áreas críticas del Covid-19.

 El diario La Capital , en un informe, titulado ¿Quién está detrás de los audios con datos falsos sobre la Sputnik en Rosario?, señala que un día después de que en Rosario comenzara la campaña de vacunación contra el coronavirus empezaron a circular audios de Whatsapp anónimos con información que las autoridades sanitarias de la provincia y del municipio desmintieron rápidamente. En esos mensajes se afirmaba que la vacunación se había suspendido y mencionaba el caso del Hospital Centenario donde “todos los vacunados habían presentado síntomas” después de aplicarse la vacuna.

Agrega el informe de Carina Bazzoni, que ni en los 21 vacunatorios públicos de toda la provincia ni en los 13 lugares de vacunación privados se suspendió la actividad, ni los porcentajes de profesionales con síntomas fueron significativos. En el Centenario, por ejemplo, hasta el jueves por la tarde unas 150 personas se habían vacunado y apenas seis habían presentado algo de fiebre o mialgias, efectos predecibles y ya descriptos (...)

Los audios en el informe son atribuidos a un grupo denominado, recuerda la autora del informe en el medio santafesino, Médicos por la Verdad Argentina; una agrupación que durante la pandemia se hizo conocida por la difusión de mensajes virales, fake news con información sin sustento científico, y que en los últimos días lanzó una serie de audios y videos falsos sobre la paralización de la vacunación contra el coronavirus en Rosario por los efectos adversos de la Sputnik V registrados en hospitales y sanatorios de la ciudad.

El informe es sólo un ejemplo. Sólo uno. Hay otros, pero sin ser ocultados sus gestantes. Están detrás de los mismos (de hecho lo hicieron público) sectores políticos, como así también algunos medios masivos, con títulos tendenciosos, claramente para infundir temor, sobre la vacuna Sputnik V, a la que denominan, además, la "vacuna rusa", cuando a la elaborada por Pfizer, estadounidense, la llaman por el nombre del laboratorio.

Un ejemplo, es lo que señaló recientemente una diputada cordobesa en plena sesión: "(...) van a vacunar a todos sin saber que mierda nos van a inocular". Lo señalado, en un cruce de palabras con el presidente de la cámara baja, fue refutado con argumentos científicos en un programa televisivo, en donde estaba la legisladora.

El sitio Chequeado viene siguiendo, como en otras informaciones, las noticias "engañosas" o "falsas" con respecto a la Sputnik V. Antes de que llegara el primer lote de vacunas desde Moscú, y ante lo que se indicaba sobre la inoculación en mayores de 60 años, luego de declaraciones de Vladimir Putin, revisaba esa noticia.

Señalaba, por ejemplo: Es engañoso decir que la vacuna rusa no es apta para mayores de 60 años. En ese sentido, indicaba: Los estudios de la fase III de la vacuna Sputnik V, que incluyeron a personas de esa edad, aún no se terminaron, por lo que no se conocen los resultados, según los ensayos clínicos publicados en la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.

Proseguía: Según el asesor del ministro de salud ruso, Alexey Kuznetsov, “para elevar el límite superior de edad, los desarrolladores de la vacuna están realizando ensayos clínicos adicionales con voluntarios de más de 60 años que están mostrando buenos resultados preliminares”.

Y agregaba: Circula en Facebook una nota de una página web de noticias llamada Urgent News con el título: “Vacuna rusa no es apta para mayores de 60 años”. Esto es engañoso. Los estudios de la fase III de la vacuna Sputnik V, que incluyeron a personas de esa edad, aún no se terminaron, por lo que no se conocen los resultados. La página de Facebook de Urgent News, la web que compartió la desinformación, tiene más de 71 mil seguidores. El contenido engañoso de la web fue replicado por otras páginas como “Jorge Lanata 2.0”, “Jorge Lanata Fans”, “Nicolás Wiñazki Seguidores”, “Jonatan Viale Fans” (...)

Con respecto a los mayores de 60 años, el portal France 24, no un diario de Moscú, el pasado 23 de diciembre informaba que ya en Rusia se comenzaba a inocular a esa franja etaria:  Rusia: la vacuna Sputnik V, autorizada para ser usada en mayores de 60 años. Agregaba el reporte: El Ministerio de Sanidad de Rusia anunció la vacunación contra el Covid-19 para las personas mayores de 60 años (...) El anuncio se produce luego de que los estudios no encontraran riesgo en el uso de la vacuna en personas mayores de 60 años.

Peor aún en materia de noticias falsas sobre el inoculante elaborado por el centro Gamaleya, fue una que se viralizó señalando que una integrante del Ejército había fallecido por colocarse dicha vacuna. Señala Chequeado: Es falso que una enfermera del Ejército murió luego de la aplicación de la vacuna Sputnik V

La desmentida, publicada el lunes 4 de enero, señala: Circula en redes sociales que una cabo primero y enfermera de 24 años murió en Zapala, provincia de Neuquén, luego de la inyección de la vacuna rusa.

Especifica: Desde el Ejército Argentino aseguraron a este medio que no fue vacunada contra la COVID-19, es decir, que su muerte no está relacionada con la vacuna sino con un tromboembolismo pulmonar.

Y prosigue: El Ministerio de Salud de Neuquén también aclaró que la fallecida no recibió la vacuna y que no tienen ningún registro de un deceso en la campaña de vacunación. Lo mismo señalan desde el ministerio nacional (...) La semana última comenzó la campaña de vacunación de la Sputnik V en diferentes provincias del país. Y con la vacuna comenzaron a circular varias desinformaciones sobre ella. 

Chequeado, además, señala: Es falso el mensaje de una mujer en Twitter que denuncia los efectos adversos de la vacuna Sputnik V

Indica: Circula en Twitter y Facebook el mensaje de una usuaria que asegura haber sufrido “reacciones en la piel, dolor de cabeza y malestar estomacal” tras ser inoculada.

Agrega: Los datos de la cuenta son falsos: la foto de perfil pertenece a Elisa Carrió en su juventud y el DNI utilizado es el de un hombre. Además, la imagen de los supuestos efectos en la piel data al menos de 2012.

Amplía: La autora del mensaje reconoció que se trató de una desinformación y dijo que lo hizo como parte de un “experimento social” (...)  El mensaje viral fue publicado originalmente por una usuaria de Twitter que dijo llamarse Sandra Romero, y luego se replicó en Facebook (...) Todos los datos publicados en el posteo original son falsos: ni la foto de perfil ni el DNI de la usuaria que denunció las reacciones negativas son reales, y la imagen de los supuestos efectos que le causó la vacuna aparece publicada en internet al menos desde 2012.

Y concluye: La imagen de perfil de la supuesta usuaria es, en realidad, una foto de juventud de la ex diputada nacional de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, quien la publicó en sus redes sociales en julio de 2018. En tanto, el DNI que menciona la usuaria como propio pertenece en realidad a un hombre, Ignacio Lastra Baez, quien también realizó la aclaración en su perfil de Facebook (...) Finalmente, la foto que muestra los supuestos efectos adversos de la vacuna aparece como ilustración de distintos artículos sobre reacciones alérgicas de la piel.

Es demasiado obvio, que existe una clara campaña en contra de la vacunación y, en especial de la Sputnik V. Es más, existen dirigentes, comunicadores y comunicadoras, que lo hacen directamente. Los especialistas coinciden: todas las vacunas en desarrollo, fueron autorizadas de emergencia por la pandemia, y más allá de algunas reacciones adversas (las que más mostró, fue paradójicamente la de Pfizer). no hubo reacciones serias.

Ahora se conoció que Argentina, además de recibir varios millones de dosis de la vacuna conocida como Oxford / Astrazeneca en marzo (se produce en el país y la segunda parte en México), de continuar con negociaciones con Pfizer, cuya vacuna implica una logística mayor, ya que debe conservarse a menos 70 grados (la Sputnik a menos 18), está cerrando (o ya se hizo) un acuerdo con China para recibir de allí un millón de dosis al cierre de enero de la vacuna producida por la empresa estatal Sinopharm.  

Es de aguardarse, claro, que surjan más campañas, en este caso, contra la vacuna elaborada en el gigante asiático, pero, sin dudas, si con la Sputnik V, no surgió en el brazo de quienes la recibieron la imagen de Lenin, tampoco aparecerá en quienes reciban la de Sinopharm, la de Mao Zedong. Se suele indicar que las vacunas representan un enorme negocio de laboratorios internacionales. Sin dudas, pero de allí a suponer que se le instalará un chip a quienes la reciban o que tienden a reducir la población mundial, existe un largo camino.

En la actualidad, en el primer caso, sólo con un teléfono celular y las redes sociales, se puede conocer en qué sitio se encuentra una persona y qué hábitos posee. En el segundo lugar, la pandemia está realizando ya el estrago de asesinar a millones de personas en el mundo, no las vacunas que se producen para lograr detenerla.

El Centro Nacional Gamaleya de Epidemiología y Microbiología, que elaboró la vacuna Sputnik, fue fundado en 1891. Desde 1949 lleva el nombre de Nikolay Gamaleya, pionero de la investigación microbiológica en Rusia. Gamaleya estudió en el laboratorio del biólogo francés Louis Pasteur, en París y abrió, en 1886 en Rusia, el segundo punto de vacunación contra la rabia en el mundo. En el siglo 20, Gamaleya, luchó contra epidemias de cólera, difteria y tifus y organizó campañas de vacunación masiva en la ex Unión Soviética.

El centro gestiona una de las mayores colecciones de virus del mundo y tiene sus propias instalaciones para la elaboración de vacunas. Desarrolló y registró con éxito, en 2015, dos vacunas contra el Ébola (y una tercera vacuna fue registrada en 2020), usando la plataforma de vectores adenovirales. Es la única vacuna contra el ébola oficialmente autorizada y aprobada para uso clínico. Ese es el instituto que desarrolló la Sputnik V.

“El instituto Gamaleya ya tenía una vacuna contra el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS, por sus siglas en inglés), el cual fue un tipo de coronavirus que asoló el Medio Oriente”, indicaba hace algunas semanas el infectólogo Hugo Pizzi en declaraciones a Radio Nacional. Y agregaba: “Gracias a su similitud, los rusos le hicieron una pequeña modificación y por eso salieron primeros con una vacuna de primer nivel”. 

Esta columna intenta colocar en el contexto histórico y presente, con fuentes confiables, sin falsedades ni noticias tendenciosas, a las vacunas, recordando que por las mismas muchas enfermedades que ocasionaron millones de muertes, pudieron ser erradicadas del planeta, otorgándole una oportunidad más a la humanidad, incluso a quienes desconfían. Nadie, al ser vacunado contra la gripe u otra enfermedad viral, se pregunta de dónde procede la vacuna. Evidentemente en el contexto de la pandemia, no sólo rigen otros intereses, sino, además, en este caso, sesgos ideológicos claros en determinado sector.

De hecho, las autorizaciones que se han otorgado desde los diferentes organismos de cada uno de los países, son de "emergencia" por la pandemia que azota al planeta, y eso, no solamente sucedió con la Sptunik V, sino con todas las vacunas en la denominada "fase III". 

Como "efectos adversos", se alude a posibles líneas de fiebre, dolor o enrojecimiento en donde se coloca la Sputnik, y otros, que son predecibles cuando se recibe cualquier vacuna. En realidad, lo correcto, es señalar lo que puede provocar una vacuna como "Esavi" (eventos supuestamente atribuidos a la vacunación e inmunización)".

Quienes hicieron el servicio militar obligatorio (quien escribe es uno de ellos), recordamos aún cuando se nos colocó aquella vacuna en la espalda, cerca del omóplato. En la mayoría de los casos, no sólo que nos ocasionó fiebre, sino que, además, percibimos una especie de hinchazón y fuerte dolor en el sector de la inyección que permaneció por unos dos días.  No fue voluntario, claro. No se podía optar por colocarse o no dicha vacuna.  

Pasaron, en el caso de quien escribe, 35 años de aquella vacuna. Y aquí está, escribiendo. En el medio de una pandemia, no sólo es irresponsable generar informaciones falsas, como las citadas, sino las operaciones mediáticas, en esa grieta política que se gestó en el país. Una vacuna, como un virus, y este en especial, no tienen ideología ni tampoco una afiliación política. En el caso del virus, quedó demostrado, lamentablemente.

La desconfianza por la vacunación, debe recordarse, no es algo exclusivo de la Argentina. Sucede en todo el mundo. No obstante, también quienes conocen, científicos de diferentes países del planeta, que no forman parte, vale recordarlo, de una gran conspiración mundial, señalan que las vacunas, el agua potable, y los antibióticos, además de otros avances de la ciencia médica, lograron extender la expectativa de vida.

Promover el temor, en este contexto, con una pandemia, a través de noticias falsas o tergiversadas por una vacuna, cualquiera sea su origen, no sólo la Sputnik V, además de ser irresponsables quienes lo hacen, merecen otro adjetivo, el que, por respeto a quienes están leyendo esta columna, se prefiere, claro está, no citarlo.

Promover, como se lo hizo en algún momento, que la gente saliera a la calle a contagiarse, con dirigentes, además de algunas y algunos comunicadores, los y las que inclusive en muchos de los casos terminaron contagiándose y pasándola mal, también es perverso. Ya se ha señalado aquí: provocaron más contagios con ese discurso y planteo, y cuando ascendieron los contagios y fallecimientos cuestionaron el manejo oficial de la pandemia. Nada es inocente. Por lo que se puede apreciar, ahora sucede nuevamente, cuando existe un aumento de contagios en el país. Y se suma la campaña en contra de una vacuna. 

Como ya se ha planteado en infinidad de oportunidades, a quienes hablan de cuestiones relacionadas con la "libertad", debe considerarse, no solamente a la misma en el contexto de una pandemia como un bien individual. Puedo ser libre, si lo deseo, de salir a contagiarme, pero no de salir a contagiar a otras personas. Se atenta, de hecho, contra el colectivo social. Ya no se trata de "libertad", sino de responsabilidad comunitaria.

Existieron fallas serias y evidentes, también, en la comunicación del Gobierno Nacional. Y, en muchos de los casos, no se comulgó con el ejemplo, como que el presidente, máxima autoridad del país, haya aparecido en fotografías de reuniones o en cenas, sin la utilización del barbijo, y más aún en ambientes cerrados, como de hecho sucedió.

Y el anterior presidente, de vacaciones en Francia, lo que dijo, no fue menor, en el verano del norte, señalando que allí se respiraba "libertad", promoviendo la falta de cuidados aquí. Hoy ese país está en confinamiento, con la realidad desmintiendo lo indicado por dicho exmandatario. No es menos grave, además, que un exsecretario de Salud (en la anterior gestión se degradó esa cartera de Ministerio a Secretaría), se pronuncie preocupado por la política sanitaria cuando dejó vencer millones de vacunas para otras enfermedades virales. 

Haber promovido y continuar haciéndolo, que las personas no se vacunen, sembrar dudas con noticias falsas o títulos tendenciosos en supuestos medios "serios" de llegada masiva, definitivamente es jugar con la vida de millones de personas. Es una actitud definitivamente reprochable. Es una actitud que, además, por intereses políticos o empresariales, mediáticos, o de lo que sean, está atentando contra la salud de todos los habitantes. 

Y no es un detalle menor.

Fuentes para esta columna: Diario La Capital; Chequeado; France 24.

Fabián Menichetti

Locutor M.P 7724 - Periodista - Editor Tercer Río Noticias. Director periodístico Mestiza Rock - Autor de los libros: Noviembre (1997) y Esquirlas de Noviembre (2011)

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