12 de octubre: cuando "descubrieron" lo que ya había sido descubierto por sus habitantes

Análisis 12/10/2020 Por Fabián Menichetti
El 12 de octubre se recuerda cuando Colón, dicen, descubrió América, pero en realidad, literalmente, se la chocó, en el sentido más amplio y cruel de esa acción, porque estaba buscando una ruta más corta a las Indias. Por otra parte, ¿cómo se puede descubrir un lugar, habitado por millones de personas, que ya había sido descubierto por las mismas?
Viñeta Conquista

En la escuela nos enseñaron que un almirante de origen italiano (era Genovés), Cristobal Colón, a las órdenes del Reino de Castilla, a cargo de una tal Isabel, un 12 de octubre de 1492, "descubrió" un "nuevo mundo".

Suena algo extraño, porque Colón, no había viajado al espacio, sino por mar, en el mismo planeta. En todo caso, el "nuevo mundo", sería para ellos, los europeos. Y más extraño aún, es que haya descubierto algo, porque quienes habitaban este suelo, y que tras la conquista masacraron, vivían aquí, o sea que no necesitaban ser descubiertos. Ya lo habían hecho ellos mismos, descubrirse, además de descubrir el lugar en donde vivían. 

Colón, al mando de la Santa María, La Niña, y La Pinta, con la tripulación de las mismas, no descubrió nada. En rigor a la verdad, se llevó por delante un continente, con millones de habitantes, en el sentido más amplio y más cruel de esa acción. 

Dicen que en su libro de viaje la palabra que más escribió fue "oro", vaya a saber uno por qué. Lo que buscaba, era una ruta marítima más corta a "las Indias", que es Asia, pero el GPS de aquel momento, todo indica, no funcionaba muy bien, Google Maps no existía, y chocó lo que, con los años, se denominaría "América".

"A la primera isla que yo hallé puse nombre San Salvador a conmemoración de Su Alta Majestad, el cual maravillosamente todo esto ha dado; los Indios la llaman Guanaham; a la segunda puse nombre la isla de Santa María de Concepción; a la tercera Fernandina; a la cuarta la Isabela; a la quinta la isla Juana, y así a cada una nombre nuevo", escribiría el genovés, pensando que estaba en Asia, y quedando de maravillas con sus patrones.

Como está señalado, esa primera isla, es parte las Antillas, en donde se encuentra San Salvador, a la que le quedó ese nombre, un país que forma parte de las tantas naciones que se independizaron, en este caso, en 1973 del Reino Unido, que, al igual que otros imperios, siempre ha sido afecto de andar por allí, conquistando. 

Pero, ¿por qué América, se llama América, y no Colombia (nombre de un país del continente), o como algunos lo han imaginado "Colonterra", o "Colonia", que serían derivados del genovés que es reconocido como el descubridor, sin saber que lo había descubierto, y que ya había sido descubierto, claro, por sus pueblos?

El nombre, se lo debemos a un cartógrafo alemán llamado Martin Waldseemüller. Fue quien hizo el primer mapa del mundo en el que aparecía el recién "descubierto" continente de una forma, bueno, más o menos aceptable. Para diseñarlo, acudió a documentos que había dejado escrito otro navegante, Américo Vespucio.

También italiano, en este caso, florentino, Américo Vespucio (o Amerigo Vespucci), como Colón, estaba a las órdenes de España y de Portugal. En Italia, al parecer no existían intenciones de andar descubriendo nada, y por consiguiente, los marinos de la bota europea, en busca de trabajo, emigraban a países vecinos. Fue así que Américo, exploró, al servicio de españoles y portugueses, las costas de las actuales Venezuela y Brasil.

Al parecer, era buen observador y tenía memoria fotográfica, pero sobre todo, muy aplicado en escribir detalladamente reportes para la cartografía que fueron de gran valor para que Waldseemüller hiciera su mapa, en el que decidió bautizar al nuevo continente (para ellos), como "Américo" en homenaje al florentino.

Como todos los continentes tienen nombre femenino, y eran unos avanzados en equidad, aunque más no sea en eso, fue que, en esa manía de andar descubriendo y bautizando, lo que ya tenía nombre y había sido descubierto, comenzó a ser llamado el lugar en donde vivimos, los del norte, centro y los del sur, "América".

Cristobal como Américo, nunca supieron que habían navegado por un nuevo continente, descubierto antes por sus habitantes, y dicen, visitado previamente, por los vikingos, que no se arrogaron el mote de "descubridores". 

Murieron, el primero, Cristobal, convencido de que había descubierto algo, aunque no conocía muy bien qué, y el segundo, Américo, sin conocer que lo que había dejado para los cartógrafos, llevaría su nombre. 

Desde hace algunos años, más concretamente desde 2010, el denominado "Día de la Raza", pasó a llamarse en Argentina "Día del Respeto a la Diversidad Cultural". Por lo menos, en nuestro país. 

Colocarle al 12 de octubre "Día de la Raza", fue una idea de un español. Se trataba de Faustino Rodríguez-San Pedro, un exministro de ese reino, que como presidente de la Unión Ibero-Americana, en 1913 pensó en una celebración que uniese a España e Iberoamérica. 

Es por eso que fue fomentada por la Unión Ibero-Americana, y para cuya realización se propone efectuar activa propaganda en 1913, la de que se conmemore la fecha del descubrimiento de América, en forma que a la vez de homenaje a la memoria del inmortal Cristóbal Colón, sirva para exteriorizar la intimidad espiritual existente entre la Nación descubridora y civilizadora y las formadas en el suelo americano, hoy prósperos Estados, se argumentó.

Un amor ¿verdad? O sea que Colón, era un gran tipo que vino a "civilizar" a los pueblos que habitaban esta tierra. Eso, por lo menos se desprende de la argumentación. Desde aquel 12 de octubre de 1492, tras la llegada del genovés, se inició la acción "civilizadora". Eso sí, implicó la muerte de unos 50 millones de seres humanos. 

Desde aquella declaración en homenaje al "inmortal" Colón, y esa "intimidad espiritual", según Rodríguez-San Pedro, los diferentes países de América, adoptaron como día festivo, algunos, como día de reflexión otros, cuando el revisionismo histórico comenzó a develar que los europeos, aquellos europeos que llegaron, no eran tan buenos tipos, sino que llegaban con la orden de avanzar sobre los dueños originarios de estas tierras.

En algunos lugares, hoy celebran el aniversario del "encuentro entre dos mundos", como si no estuvieran o no hubieran estado ambos continentes, Europa y América, en el mismo mundo. Aluden, quienes lo justifican, a eso de la "unión de dos culturas", que debe comprenderse el contexto histórico de aquel momento. Sin dudas, era que los del viejo mundo (para ellos, claro), andaban buscando riquezas en el nuevo mundo (para ellos también).

Dice Felipe Pigna, sobre la conquista, en su sitio El Historiador: Aunque parezca mentira, en pleno siglo XXI se siguen publicando libros que, al referirse a la invasión europea al continente americano, iniciada en octubre de 1492, continúan hablando del “descubrimiento de América”, concepto eurocéntrico según el cual las cosas y los seres comienzan a existir cuando entran en contacto con los representantes del “viejo continente”.

La pregunta, es si algo desde entonces cambió. ¿Cambió realmente? O esas acciones "civilizadoras" de las potencias del orbe, continúan, eso sí, aunque ahora no llegan a distintos países en carabelas, sino con armas de avanzada, o más sutilmente, con las complicidades autóctonas, aplicando otras acciones, en esa manía de andar "civilizando".

Viñeta: H. Catalán Vía https://www.cosas-que-pasan.com/

Fabián Menichetti

Locutor M.P 7724 - Periodista - Editor Tercer Río Noticias. Director periodístico Mestiza Rock - Autor de los libros: Noviembre (1997) y Esquirlas de Noviembre (2011)

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