Villa Ascasubi, su cumpleaños y una historia de varios siglos como comunidad

Región 25/09/2020 Por Tercer Río Noticias
Tal vez en la provincia, hoy una comunidad llevaría el nombre de "Capilla de Rodríguez", convirtiéndose en una de las más antiguas de Córdoba. Sin embargo, al ser rebautizada en 1889, como Villa Ascasubi, recuerda, desde el 25 de septiembre de aquel año, su aniversario. En esta ocasión, son 131, pero su historia como comunidad es mucho más antigua.
Villa Ascasubi 130 años

Este aniversario de Villa Ascasubi, como viene sucediendo con las diferentes poblaciones, será distinto al de otros años. La pandemia no permitió el tradicional acto, desfile y otras actividades, que suelen desarrollarse para la celebración del cumpleaños, en este caso número 131. Hace algunos días, considerando la emergencia sanitaria, el intendente Fernando Salvi, anunció precisamente que se suspendían todas las actividades por el cumpleaños.

Villa Ascasubi, como tal, puede decirse que está cumpliendo 131 años, aunque como comunidad, su historia es mucho más extensa, siendo considerada una de las localidades más antiguas de Córdoba. 

Tal vez en la provincia, hoy una comunidad llevaría el nombre de "Capilla de Rodríguez". Sin embargo, al ser rebautizada en 1889, como Villa Ascasubi, recuerda, desde el 25 de septiembre de aquel año, su aniversario. De hecho, los habitantes no han dejado que se pierda, a pesar del paso del tiempo, aquel nombre primigenio, porque también es parte de su génesis como comunidad. Tal es así, que la radio local lleva esa denominación.

En el sitio oficial del municipio, se recuerda esa historia: Villa Ascasubi surgió en la segunda mitad del siglo XVI con el nombre de Capilla de Rodríguez, recostada en la margen norte del río Tercero o Ctalamochita, en un ambiente de defensa de la usurpación con el malón de los originarios nómades del sur, originalmente “pampas”; los realistas se instalan en la zona con encomiendas indígenas a cargo y beneficio del conquistador, y conforme designaciones provenientes del gobierno con jurisdicción en la zona, que era la Gobernación de Córdoba del Tucumán, con asiento capital en la actual ciudad de Córdoba de la Nueva Andalucía; importante espacio político que abarcaba en centro del actual territorio argentino.

La encomienda autorizaba el servicio personal de los indígenas a favor del encomendero, el cual como contraprestación debía procurar su evangelización católica. Esto suponía la construcción de espacios para la práctica religiosa. El Primer encomendero fue el capitán Rodríguez, uno de los oficiales de las tropas de Don Gerónimo Luis de Cabrera, fundador de la ciudad de Córdoba en 1573.

En 1662 los archivos coloniales señalaban la existencia de una capilla que había sido destruida durante un malón.

En 1728, el diocesano de Córdoba de la Iglesia Católica José de Sarricolea y Olea, autoriza la fundación, o se le da el título de capilla al oratorio allí construida por un descendiente del primer encomendero, Juan Francisco Rodríguez, del que toma su nombre: Capilla de Rodríguez, designándosele como patrona a la Virgen de la Inmaculada Concepción.

Dichas capillas, en tierras escasamente ocupadas por europeos constituían avanzadas de imposición de culturas para captar a los originarios y acatamiento de leyes y costumbres ibéricas, a la vez que se convertían en casas-fuertes, como pequeñas fortalezas (fortines) para resistir la defensa de los nómades de la usurpación, cuyas etnias se iban alterando conforme las guerras territoriales existentes entre originarios.

En 1805 la actividad evangelizadora del Presbítero Benito Lascano logra afincar en torno de la capilla unas cincuenta familias de originarios convertidos al cristianismo provenientes de tolderías sureñas. Comenzó el labradío fecundo de tierras nuevas, lo que motivó la llegada de diversos inmigrantes europeos.

Aquel "interesante pueblito"

Como está señalado, antes de que Villa Ascasubi, adoptara ese nombre, los relatos históricos, aluden a un caserío y una capilla. Puede ser llamativo, ya que la conquista y posterior colonización fue llevada adelante por los españoles, pero fue un ingles, el que retrató en sus escritos a esta zona y otras, en el inicio del siglo 19.

El mismo, ha sido citado en diferentes oportunidades en estos informes. Se llamaba Alexander Gillespie y era un militar británico que participó de las primeras invasiones de 1806. Llevado prisionero luego a San Ignacio, en Calamuchita, con otros, dedicó ese pasaje, remontando el río Ctalamochita, a elaborar un diario de viaje.

De retorno en el Reino Unido, aquel diario se convertiría en un libro, que editado tomaría el nombre de "Buenos Aires y el Interior". El mismo, actualmente, con una encuadernación rústica, si se busca en Internet, se ofrece a la venta. Gillespie, alude a diferentes regiones del país, y sobre esta lo hace, también con la futura Villa Ascasubi. 

Aquel capitán inglés, en su paso por el lugar, escribiría sobre el “interesante pueblito de capilla de Rodríguez y su hermosa iglesia, levantada una milla más allá de la margen derecha del río Tercero”. Ya era una población, por lo que es considerada una de las más antiguas de Córdoba, si se considera, además, el pasado aún más lejano.

Ese 25 de septiembre, cuando cambiaba de nombre

En 1889 se realizaría la traza del poblado, que estaría a cargo del ingeniero Fernández Ponce, estableciéndose el 25 de septiembre de ese año como la fecha oficial de la fundación.

Ese día, un decreto del gobernador Marcos Juárez, aprobada el loteo de lo que hasta entonces era un lugar, como está señalado, conocido como "Capilla de Rodríguez", con el nuevo nombre de Villa Ascasubi, en homenaje al poeta nacional Hilario Ascasubi, muy reconocido en aquellos tiempos aunque sin relación con esta zona.

La Capilla, pasó a tener la categoría de Villa que se encontraba sobre el trazado del Camino Real, que unía el Alto Perú con Buenos Aires, se le da su actual nombre de Villa Ascasubi, en homenaje al poeta costumbrista.

Este año, como se indica, y como está sucediendo con las poblaciones que recuerdan su aniversario, es diferente. En el marco de la emergencia sanitaria, y considerando que la población en las últimas semanas experimentó un número importante de contagios de Covid-19, es que se decidió postergar las actividades.

Más allá de ello, seguramente, en cada hogar de la localidad, existe hoy ese recuerdo, de que están de cumpleaños, ese que en cada ocasión se celebra de una manera muy especial con acto, desfile y otras actividades. No obstante, desde el municipio, se consideró que la mejor manera de recordar el aniversario, en esta oportunidad, es que la comunidad lo haga cuidándose de la pandemia, evitando salir de sus hogares. 

Habrá tiempo, sin dudas, para celebrar, como era otrora, es más, hasta hace apenas un año.

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