Juan José, voluntario de la vacuna de Pfizer: "Espero que todo esto, genere más empatía"

Salud 03/09/2020 Por Fabián Menichetti
Juan José Ronco Rapulla, tiene 31 años, es de Carlos Paz, vive en Buenos Aires, y es una de las personas que se ofreció como voluntaria para los ensayos que se llevan a cabo en nuestro país de una de las vacunas para el nuevo coronavirus, el SARS-CoV-2, la de Pfizer y BioNTech. Indicó que decidió ofrecerse como voluntario como un aporte para que se pueda detener la pandemia. "Espero que todo esto que atravesamos, genere más empatía", indicó sobre este momento.
Juan José Ronco Rampulla

Juan José Ronco Rapulla, tiene 31 años, es de Carlos Paz, vive en Buenos Aires, y es una de las personas que se ofreció como voluntaria para los ensayos que se llevan a cabo en nuestro país de una de las vacunas para el nuevo coronavirus, la del laboratorio Pfizer y BioNTech. Su familia está en Córdoba y el vive solo en la capital del país.

La entrevista, realizada en la emisora Mestiza Rock, se centró en su experiencia como voluntario por la vacuna, pero en el discurrir de la charla, surgió el porqué este joven se ofreció para hacerlo. Es que, como existe una historia de vida detrás de cada persona que sufre la Covid-19 y de cada familia que pierde a un ser querido, también, se percibe en este caso que los voluntarios, como por ejemplo Juan, no son números, sino personas que tienen una historia que los hizo decidir por ese aporte. Nadie lo obligó. Él quiso que así fuera.

Abogado y Licenciado en Comunicación Social, señala que encontró la planilla de inscripción en Internet, y tras pensarlo, decidió ofrecerse y fue finalmente seleccionado. Juan, indica, cree que ese es su aporte para este duro momento que atraviesa el mundo. "Esperemos que todo esto, nos genere más empatía para las personas que tenemos al lado", dice. "Esperemos, esperemos", reitera, aferrándose no sólo a la esperanza de la vacuna, sino a la humana. "Si sirve para algo todo este dolor, todo este sufrimiento, que sea para eso".

Juan José, no conoce si recibió efectivamente la vacuna o fue un placebo. No obstante, señala, percibió un dolor en su brazo, y al día siguiente "mucho cansancio". "Yo no soy de dormir la siesta, y ese sábado, me dormía mientras comía", recuerda. Este joven, por su perfil, lleva el sello de la solidaridad que seguramente lo incentivó a ofrecerse como voluntario. Además, forma parte, comenta, de los denominados "Cascos Blancos". 

Los Cascos Blancos es el organismo del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto encargado de diseñar y ejecutar la asistencia humanitaria. Las actividades se basan en un modelo de trabajo basado en la cooperación, la solidaridad y la participación comunitaria. Como eje central, Cascos Blancos encuentra en el Voluntariado el instrumento clave para llevar adelante sus actividades, acciones y proyectos.

Así se explica cuál es la función en la web oficial del Ministerio que depende del Gobierno Nacional. Juan José, es uno de ellos. La expectativa de este joven, es que la vacuna, tanto esta, como otras, comiencen a producirse rápidamente y para fin de año ya se pueda comenzar a señalar que la pandemia va quedando en el pasado, doloroso, claro, por las personas que fallecieron y por la angustia de atravesar la humanidad este momento, . 

Juan comenta que más allá de ciertos egoísmos, posee esa convicción: que existen "gestos de solidaridad de ayuda hacia el otro, especialmente en los barrios más humildes". "Los Cascos Blancos, estamos en esos lugares  y allí se ve mucho la solidaridad de la ayuda al vecino, y me imagino que en los pueblos y ciudades del país se vive de un modo similar. Creo que en nuestro aprendizaje, es nuestra memoria, vamos a recordar que de esta tenemos que salir juntos, porque por separado, o nos contagiamos todos o no salimos a ningún lado".

Sobre su experiencia al ingresar por primera ocasión a las instalaciones del Hospital Militar, en donde se realizan los ensayos, indica que le generó la sensación de que estaba viviendo una especie de "película". Sobre lo que percibió, además, acota: "En parte, la tranquilidad que tuve, es que se estaba haciendo en instalaciones nuestras, que son del Estado, y para eso debe estar, cumpliendo una función muy útil y vital en este momento". 

"Ojalá sirva como un caso testigo de que estamos un poco más cerca de la solución, y ahora viene la segunda dosis (el 17 de septiembre), y sobre todo los resultados, para ver si comienzan a generarse los anticuerpos", señala. En octubre, será la extracción de sangre para determinar con certeza, el éxito de los ensayos. Y recuerda, por ahora, la importancia de cuidarse  y de cuidar al resto. "Cuidénse, eso es lo importante", enfatiza. 

Juan José, explica que en Buenos Aires, está sólo. Como está señalado, su familia, padres y una hermana, viven en Córdoba, y otra, en Carlos Paz. "Estoy sólo acá y eso ayuda a que pueda dar una mano de esta manera, sin correr el riesgo de contagiar a nadie", reflexiona, pensando en el colectivo social, no sólo en lo individual. 

Juan ya conoce que si no fue vacunado y recibió un placebo, y si los ensayos son exitosos, las primeras dosis que se distribuyan en el país, serán para los grupos de riesgo, pero eso no le preocupa. "Después me la colocaré en algún momento", concluye.

Producción de la entrevista: Maxi Acosta

Fabián Menichetti

Locutor M.P 7724 - Periodista - Editor Tercer Río Noticias. Director periodístico Mestiza Rock - Autor de los libros: Noviembre (1997) y Esquirlas de Noviembre (2011)

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