Bomberos Voluntarios de Río Tercero, 55 años de historia al servicio de la comunidad

Ciudad 30/07/2020 Por Tercer Río Noticias
Los Bomberos Voluntarios de Río Tercero, están celebrando sus 55 años. Su nacimiento, como institución, se produjo un 30 de julio de 1965. Es hoy uno de los cuarteles más grandes de la provincia de Córdoba y, además del personal que lo conforma, se suma la flota de vehículos, un campo de entrenamiento y una banda de música.
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Imágenes: Bomberos de Río Tercero

El cuerpo de Bomberos Voluntarios de Río Tercero, nació un 30 de julio de 1965. En el medio de una pandemia por el coronavirus que asola al mundo, se encuentran cumpliendo, además de los siniestros a los que deben concurrir sus integrantes, tareas por el contexto sanitario que tiene, al igual que el resto del país, la ciudad.

En ese sentido, no es extraño, observar a los servidores públicos, llevando adelante la tarea de desinfección, con cloro diluido en agua, en distintos sectores. También, en el primer periodo, cuando se decretó el "aislamiento social", quienes integran la institución trabajaron en los controles, con la policía y Defensa Civil Municipal.

La Historia

Según lo señala en su página de Facebook la institución, sobre el inicio y la historia de la misma: Allá por los años 60 nuestra Río Tercero ya era una ciudad importante, próspera, grande, industrial, cuando se dio cuenta que estaba indefensa y desprotegida, principalmente en cuanto a incendios. Los únicos Bomberos que contaba la ciudad eran pertenecientes a Fábrica Militar y a ATANOR, que acudirían a los siniestros cuando se lo solicitaba.

Río Tercero crecía cada vez más y se sentía la necesidad de contar con un Cuerpo Propio. Fue así que algunas instituciones, como el Rotary Club y el Club de Leones de Río Tercero empezaron a organizar nuestra Asociación.

El 15 de febrero de 1965, siendo las 12:45 hs se produce un incendio en la tienda "La Maravilla" de propiedad del Sr. Antonio Escobar en calle Libertad y Alberdi. Allí acude, presto y profesionales la dotación de bomberos de Atanor, como así también los de Fábrica Militar. También colaboraron policías y particulares, que iniciaron la lucha contra el fuego y a la hora de iniciado lograron sofocarlo, luego de una ardua tarea, evitando así mayores pérdidas, y que el mismo tomara contacto con negocios vecinos. Una vez dominado el fuego se hizo presente una dotación de bomberos de la ciudad de Córdoba a cargo del comisario Freytas.

Como dato anecdótico, debemos destacar que, cuando se dirigían al lugar del siniestro, a gran velocidad, un jeep de una de las dotaciones, conducido por su jefe Sr. Pedro Ferragati, volcó espectacularmente, sin sufrir mayores daños. Este incendio fue un motivo más para que la comunidad Ríotercerence recapacitara y tomara conciencia de la necesidad de contar con un cuerpo de bomberos propio.

El 7 de junio de 1965, por inquietud del Club de Leones se llevó a cabo una reunión en la Municipalidad con la finalidad de promover y concretar la formación de la Sociedad de Bomberos Voluntarios de nuestra ciudad. En aquella oportunidad estuvieron presentes el Intendente Municipal Escribano Francisco A. B. Bonzano, miembros del Club de Leones, miembros del Rotary Club, miembros de la Cámara Junior, mas representantes de Fábrica Militar de Río Tercero. Para la construcción de nuestra Asociación se tomó como ejemplo la entidad hermana de Villa María.

En aquella reunión se estimó conveniente y necesario que los miembros de esta Institución fueran los comerciantes e industriales de Río Tercero. Y es por ello que los representantes del Centro Comercial e Industrial tomaron como suyo el problema y se encargaron de integrar con sus asociados la Comisión de Administración y Dirección del cuerpo de Bomberos. Y fue entonces que los representantes del Centro Comercial e Industrial convocaron a una asamblea para el 30 de julio de 1965. En esta reunión se formó una comisión provisoria que integraron: Antonio Escobar y Juan Torres Castagno del Rotary Club; Don Ángel Maqueda y Miguel A. Giaquinto del Club de Leones y Don Italo Blengino y José María Caggia de la Cámara Junior.

Dicha Asamblea se publicó en "La Voz del Interior" y "Los Principios" de Córdoba, "La Calle de Río Cuarto", "La Capital" de Rosario" y "Crónica de Río Tercero".

Se visitó en aquella oportunidad al Cuerpo de Bomberos de Córdoba y a la Junta Antiaérea de Córdoba, donde se contrató al oficial que le corresponde a esa Institución para la promoción y apoyo; y se trajo copia del decreto que permite hacer el Servicio Militar en el cuerpo de Bomberos a aquellos jóvenes que hayan participado en la Institución Bomberil por el término de dos años.

Se invitó a los Bomberos de Villa María a asistir a la Asamblea y se solicitó que ejercieran el padrinazgo de nuestra Asociación.

Se exhiben elementos Bomberiles (palas, hachas, pitones, etc.) en una vidriera junto a afiches que invitan a la asamblea. Se confeccionan diapositivas que se exhiben en el cine de la ciudad.

La comisión provisoria se dividió en cuatro grupos, y visitaron a 90 comercios e industrias tratando de despertar la inquietud para integrar la comisión directiva.

El 30 de julio de 1965 se realiza en la Biblioteca Popular Justo José de Urquiza la Asamblea, con una importante cantidad de asistentes. En esa reunión se decide el destino de esta institución, y desde allí se adoptó esa fecha como la de creación y nacimiento de la Asociación del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Río Tercero.

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La historia de los bomberos de Río Tercero en un video

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La historia más reciente

Enumerar las numerosas intervenciones en siniestros de los bomberos riotercerenses, sería para elaborar un libro. No obstante, en la ciudad y colaborando en otros lugares, los servidores públicos tuvieron una importante participación para mitigar el dolor propio de eventos que se transformaron en verdaderas tragedias.

Los bomberos con más años, siempre recuerdan, la marca que dejó, por ejemplo, en sus vidas, su tarea de apoyo luego de la tragedia de San Carlos Minas. Fue un 6 de enero de 1992, que se generó luego de una madrugada lluviosa. En dicho suceso perdieron la vida cerca de 40 personas en la población y 13 más en pueblos cercanos, marcando uno de los peores desastres naturales en la historia de la provincia de Córdoba.

Se había producido una precipitación de 240 mm. en la cuenca alta de los arroyos Jaime y Noguinet. Este último se encargaría de llevar la mayor cantidad de sedimento aluvional hacia el pueblo. Quienes, de los bomberos riotercerenses, como está señalado, concurrieron para colaborar después de dicho desastre, señalan que permanecen en sus retinas, las dramáticas imágenes de aquel hecho producido por la furia de la naturaleza.

En 1995, en tanto, los bomberos riotercerenses, concurrieron y trabajaron para mitigar los efectos de una tragedia que azotó a la ciudad en la que vivían con sus familias: la voladura de la Fábrica Militar. Iniciado el desastre en la Planta de Carga, los servidores públicos ingresaron al estalecimiento estatal. Un segundo grupo cuando se acercaba al foco del desastre, en la industria, fue sorprendido por la segunda gran explosión.

Los servidores públicos, salvaron sus vidas de milagro, mientras asistían a las personas que, aterradas, intentaban colocarse a cubierto de un verdadero bombardeo por las esquirlas y proyectiles que volaban desde la fábrica hacia la ciudad. Durante muchos días, el cuartel se constituyó en una base de operaciones, al que habían arribado otras dotaciones provenientes de distintos lugares e integrantes de las fuerzas de seguridad.

Muchos de los bomberos que trabajaron en aquel siniestro, determinado por la Justicia Federal como un atentado, que provocó siete víctimas fatales, más de 300 personas heridas y cuantiosos daños materiales, no solo que se ocuparon de internarse en las zonas más castigadas, aun en medio de las explosiones, rescatando a quienes permanecían heridos, sin poder salir de los barrios más castigados, junto a los servicios de emergencia, sino que por días no pudieron reencontrarse con sus familias, priorizando su labor como servidores públicos.

Los bomberos riotercerenses, por el impacto emocional en la sociedad que había generado aquel suceso, adoptaron la decisión de no hacer sonar la sirena convocante del cuartel por bastante tiempo. La finalidad: que los habitantes, aún conmocionados por lo que había ocurrido, no entraran en pánico.

Dos años después, también en un mes de noviembre, más concretamente un 27 del año 1997, se produjo el incendio de la sucursal de Supermercados Americanos. El fuego se expandió al Paseo de Compras, shopping de la ciudad. Los bomberos nuevamente debieron trabajar en el lugar, no solamente tratando de sofocar el fuego, sino en la remoción de los escombros, en donde encontraron a personas que habían fallecido a raíz del siniestro. Fueron seis las víctimas que dejó aquel hecho, conformando otra de las páginas tristes de Río Tercero.

Como está señalado, las intervenciones en estos 65 años de los bomberos riotercerenses, en siniestros o en hechos menores, pero que podrían transformarse en sucesos graves, fueron incontables, tanto en la ciudad, como en otros sitios de la provincia y del país, como apoyo. Sólo se han citado tres de esas intervenciones.

Cuartel y preparación

Los bomberos de Río Tercero, en su historia fueron creciendo, tanto en recursos humanos, como en equipamiento, con una importante cantidad de móviles, por ejemplo. Son, además, una referencia en cuanto al accionar en lo que se refiere a eventos con productos químicos, considerando que la ciudad es un polo fabril.

Por otra parte, y considerando ese perfil económico de la comunidad, son un elemento fundamental del denominado Plan Apell. En ese contexto, los servidores públicos, han brindado charlas en diferentes lugares de la ciudad, generando una preparación social, con el municipio, sobre cómo actuar ante un evento químico.

No sólo los bomberos riotercerenses, poseen un amplio cuartel que tiene diferentes dependencias, sino que en el sector sudoeste de la ciudad, tienen un campo de entrenamiento modelo para sus prácticas y ejercicios.

La caravana, la banda, el K 9 y los bomberitos

Este año no pudo ser, como en todas las comunidades, por la pandemia del Covid-19, que cuando se celebró el día del Bombero Voluntario, se realizara la habitual caravana. La misma, no solo es un hecho importante para los servidores públicos, sino también para la sociedad que la aguarda en los diferentes barrios, ya que por horas recorren con móviles y personal, distintos sectores de la ciudad. Seguramente, el año próximo, se reeditará.

Por otra parte, en los últimos años se conformó la banda de música de la institución, que se ha presentado no solo en la ciudad, sino en diferentes lugares. La misma, dirigida por Mario Sacks, es la responsable, no solamente de acompañar los diferentes actos patrios, sino de brindar su espectáculo en distintos acontecimientos sociales.

Además de los servidores públicos, la institución cuenta con perros especialmente adiestrados para búsqueda y rescate de personas. Los canes han sido preparados para esa tarea y forman parte del denominado "K9". 

La Asociación Bomberos Voluntarios, en tanto, ha presentando una serie de dibujos animados para niños. Las misma se denomina "Bomberitos 12-5". Se trata de una creación del integrante del cuerpo, el ilustrador Mariano Luna. La serie, tiene como objetivo, aportar a la conciencia de prevención para los más pequeños.

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