El umbral entre los dos años y la necesidad de "salvarse todos"

Análisis 31/12/2017 Por
Puede que esta columna se lea cuando nos encontremos en el epílogo de 2017 o en el prólogo de 2018. Como sea, siempre es importante realizar en el paso de un año al otro, los balances, contemplando los proyectos y sueños para el ciclo que se inicia no solo desde una visión individual, sino también colectiva...
Manos

Como es habitual, cuando nos encontramos en el umbral que separa a un año del otro, suelen realizarse los balances. Hacerlos individualmente, solamente, sería una actitud, por lo menos, narcisista.

El ser humano, no es solo él, sino que nace y se desarrolla en un contexto social. Todo lo que ejecutemos tendrá incidencia directa en el entorno que nos rodea. Y a la inversa: todo lo que suceda en nuestro entorno, tendrá directa incidencia en cada uno de nosotros.

El famoso “sálvese quien pueda” o el siempre nocivo “yo argentino”, han sido parte, en diferentes etapas de nuestra historia, del vocabulario social.

Fueron y son frases para desconectarse de lo que sucede en nuestro entorno. Esa actitud individualista y hasta egoísta, en una gran mayoría, es la que nos llevó a reiterar cíclicamente nuestros errores como nación.

Suponer que solo importa lo que nos sucede, observarnos únicamente nuestro ombligo, sin reparar en lo que ocurre a nuestro alrededor, es demasiado peligroso.

Nuestra situación puede ser muy acomodada, pero siempre, como todo en la vida, suele ser algo efímero.

Tampoco son una solución las apuestas solo retóricas de "estar todos unidos", cuando las frases van por un camino y los actos transitan por otro sendero. 

Siempre es interesante rescatar aquella frase del filósofo español José Ortega y Gaset: “Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella, no me salvo yo”.

Por “circunstancia” entendía literalmente lo que está a mi alrededor. Proviene del latín circumstantía compuesto del prefijo latino circum, alrededor, y stáre, que quiere decir estar.

Somos un organismo vivo. La vida está formada por el propio organismo y su medio. Forman una unidad. Si cambia el medio cambia al organismo, y viceversa.

La circunstancia, lo que suceda con otros, con el conjunto social, también es y debe ser importante para cada uno de nosotros. El balance de nuestras actitudes no solo debe hacerse desde una visión meramente particular.

El secreto, más allá de que se imponga una tendencia individualista, y muchos la adopten definitivamente, no es que se salve el que pueda, sino que  podamos salvarnos todos.

Ojalá que en 2018 se comprenda.

Un buen comienzo de año para todos.

Fabián Menichetti

Locutor M.P 7724 - Periodista - Editor de Revista Tercer Río y Tercer Río Noticias. Director periodístico Mestiza Rock - Autor de los libros: Noviembre (1997) y Esquirlas de Noviembre (2011)

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